El futbol profesional regresará a Veracruz. La Federación Mexicana de Futbol (FMF) aprobó el traslado de la franquicia de Celaya al puerto jarocho, lo que permitirá la creación de un nuevo equipo que competirá en la Liga de Expansión MX a partir del Apertura 2026.
El proyecto, que operará bajo el nombre de Piratas de Veracruz, marca el retorno de una plaza histórica al mapa del futbol mexicano, luego de la desaparición de los Tiburones Rojos en 2019 tras problemas administrativos y financieros.
Un regreso construido desde la estructura
El regreso de Veracruz no responde a un proceso deportivo tradicional, sino a una operación administrativa. La franquicia de Celaya fue adquirida por inversionistas encabezados por José Carlos Vives Gómez, quienes trasladarán la sede al Estadio Luis “Pirata” Fuente.
Este tipo de movimientos forman parte del modelo actual de la Liga de Expansión MX, donde los cambios de sede y propiedad requieren aprobación de la asamblea y el cumplimiento de criterios financieros, legales y operativos establecidos por la FMF.
La operación fue validada tras comprobar la viabilidad del nuevo proyecto, lo que permitió destrabar un proceso que en años anteriores había sido bloqueado por falta de consenso entre los clubes.
El contexto de la Liga de Expansión
El nuevo equipo competirá en la Liga de Expansión MX, torneo creado en 2020 como parte de un plan de estabilización del futbol mexicano, enfocado en garantizar la viabilidad económica de los clubes y evitar su desaparición.
Actualmente, la liga opera sin ascenso ni descenso, lo que modifica la dinámica competitiva respecto a modelos tradicionales. Este sistema ha sido objeto de debate dentro del futbol mexicano, particularmente entre clubes que buscan el regreso del mérito deportivo como vía para alcanzar la Liga MX.
El regreso de una plaza histórica
Veracruz es una de las plazas con mayor tradición en el futbol mexicano. Su última etapa en Primera División terminó en 2019, cuando los Tiburones Rojos fueron desafiliados tras una crisis institucional que incluyó adeudos, conflictos legales y problemas administrativos.
Desde entonces, la afición jarocha había permanecido sin futbol profesional de alto nivel. El regreso del equipo genera expectativa en una ciudad que históricamente ha mostrado una fuerte identidad futbolística y una conexión particular con su club.
Lo que sigue para el nuevo proyecto
De cara a su debut en 2026, la nueva directiva trabaja en la conformación del plantel, el cuerpo técnico y la estructura deportiva del club. También se contempla el desarrollo de fuerzas básicas y la consolidación de un proyecto a largo plazo que permita estabilidad institucional.
El regreso de Veracruz representa un nuevo capítulo para la plaza, pero también un desafío: construir un equipo competitivo dentro de un sistema que prioriza la sostenibilidad económica y la planificación estructural por encima de los resultados inmediatos.
Con el aval de la FMF y el respaldo de una afición históricamente apasionada, el puerto vuelve a tener futbol. Ahora, el reto será sostenerlo.

