El margen de error era mínimo y Argelia jugó como si lo supiera desde el primer minuto. No fue una exhibición ni una noche particularmente brillante, pero sí una de esas victorias que pueden cambiar el rumbo de una fase de grupos.
Los argelinos derrotaron 2-1 a Jordania y llegaron a la última jornada con posibilidades reales de avanzar a la fase eliminatoria del Mundial 2026. Después de caer ante Argentina en su debut, cualquier otro resultado habría complicado seriamente su panorama.
La presión era evidente. Jordania, que también llegaba necesitada de puntos, planteó un partido intenso y disputado en cada sector del campo. Durante varios pasajes, el encuentro tuvo más tensión que claridad, con dos selecciones conscientes de que una derrota podía significar el final de sus aspiraciones.
Argelia encontró la diferencia cuando más la necesitaba. Su mayor calidad individual terminó apareciendo en los momentos decisivos y le permitió construir una ventaja suficiente para resistir la reacción jordana en el tramo final. No fue una victoria cómoda, pero sí una que demostró capacidad para competir bajo presión.
Una última oportunidad
El triunfo cambia por completo el escenario del Grupo J. Argelia llega a la jornada definitiva con tres puntos y la posibilidad de jugarse la clasificación frente a Austria, en un duelo que promete convertirse en una eliminación directa adelantada.
Más allá de la matemática, la selección africana recuperó algo igual de importante: confianza. Después de verse superada por Argentina en el primer partido, necesitaba demostrar que podía responder cuando el torneo comenzara a exigir carácter además de talento.
Jordania, por su parte, queda en una posición mucho más delicada. Con dos derrotas en dos encuentros, dependerá de una combinación de resultados y de una actuación sobresaliente frente a Argentina para mantener alguna esperanza de avanzar.
Para Argelia, el objetivo ahora es mucho más simple. El Mundial no le ha regalado nada, pero sigue con vida. Y a estas alturas del torneo, eso es suficiente para seguir creyendo.
