La paciencia terminó marcando la diferencia en Torreón. Durante más de una hora, Santos Laguna y Atlas protagonizaron un partido cerrado, con pocas oportunidades claras y mucha disputa en el mediocampo. Cuando el encuentro parecía encaminado a un empate sin goles, Édgar Zaldívar apareció dentro del área para romper el equilibrio y darle a los rojinegros una victoria de enorme valor por 1-0 en el Estadio Corona.
El triunfo confirma el sólido inicio del Atlas en el Apertura 2026. El equipo dirigido por Hernán Crespo volvió a mostrar orden, disciplina táctica y una notable capacidad para competir lejos de casa. Sin desplegar un futbol espectacular, encontró el momento preciso para golpear y después administró la ventaja con inteligencia.
Para Santos, en cambio, la historia volvió a repetirse. Los Guerreros tuvieron mayor tiempo el balón y buscaron imponer condiciones frente a su afición, pero otra vez carecieron de profundidad en los metros finales. El esfuerzo colectivo nunca se tradujo en verdadero peligro y el equipo volvió a pagar muy caro su falta de contundencia.
Un primer tiempo de mucha tensión
Desde el silbatazo inicial quedó claro que ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a conceder espacios. Santos intentó asumir el protagonismo con posesiones largas y presión alta, mientras Atlas respondió con un bloque compacto, esperando el momento adecuado para salir al contragolpe.
Las ocasiones de gol fueron escasas durante la primera mitad. Los locales encontraron dificultades para superar la organización defensiva rojinegra y Atlas tampoco logró acelerar el partido en los últimos metros. El encuentro se jugó con una intensidad elevada, pero con muy pocas llegadas claras sobre las porterías.
La mejor noticia para los visitantes era que el plan de partido funcionaba. Cada minuto que pasaba aumentaba la ansiedad de Santos y abría la posibilidad de encontrar un espacio en transición o mediante una jugada a balón parado.
Zaldívar encontró el espacio decisivo
La diferencia llegó al minuto 64. Tras un servicio desde el tiro de esquina, Atlas prolongó la jugada dentro del área y Édgar Zaldívar apareció con oportunidad para definir de pierna izquierda y vencer al guardameta santista. El mediocampista llegó desde segunda línea sin marca y convirtió el único gol de la noche.
La anotación modificó completamente el desarrollo del encuentro. Santos adelantó líneas de inmediato y comenzó a asumir mayores riesgos en busca del empate, mientras Atlas retrasó metros para proteger la ventaja y apostar por las transiciones rápidas.
Los Guerreros intentaron reaccionar mediante cambios ofensivos y mayor presencia por las bandas. Sin embargo, la defensa rojinegra respondió con orden durante los minutos finales, cerró los espacios interiores y obligó a los locales a recurrir constantemente a centros que nunca encontraron un rematador claro.
Atlas sabe competir
Más allá del marcador, Atlas dejó una imagen muy positiva. El equipo entendió cuándo debía presionar, cuándo convenía bajar el ritmo y cómo administrar un partido complicado en una de las plazas más difíciles del campeonato. La propuesta de Hernán Crespo comienza a reflejarse en un conjunto equilibrado, paciente y cada vez más seguro defensivamente.
El mediocampo rojinegro volvió a ser determinante. Aldo Rocha aportó equilibrio, Sergio Hernández ofreció movilidad entre líneas y Zaldívar terminó siendo el futbolista decisivo con su llegada al área. La defensa también respondió con autoridad para sostener una ventaja mínima durante el tramo final.
Santos necesita encontrar respuestas
La preocupación crece en Torreón. Santos acumula dos derrotas consecutivas en el inicio del torneo y todavía no logra convertir el dominio territorial en resultados. El equipo genera aproximaciones, pero sigue mostrando dificultades para transformar la posesión en oportunidades claras de gol.
El cuerpo técnico tendrá trabajo por delante antes de la siguiente jornada. La estructura defensiva mostró momentos positivos, pero la falta de peso ofensivo volvió a marcar la diferencia. Con apenas un disparo entre los tres postes durante el encuentro, los Guerreros dejaron escapar otra oportunidad para comenzar a sumar.
Atlas, por el contrario, sale fortalecido de Torreón. Dos victorias consecutivas colocan a los rojinegros entre los equipos más sólidos del inicio del Apertura 2026 y refuerzan la confianza en un proyecto que apenas comienza bajo la dirección de Hernán Crespo. La victoria fue corta en el marcador, pero enorme en significado para un equipo que empieza a construir una identidad reconocible desde el orden y la eficacia.
