Once medallas después, Baja California Sur abandonó el Centro Acuático de Guanajuato con algo más valioso que los metales: la certeza de que su proyecto de natación artística ya compite entre los mejores del país.
La delegación sudcaliforniana cerró su participación en la Olimpiada Nacional CONADE 2026 con cuatro preseas de plata, siete de bronce y un cuarto lugar nacional que refleja el crecimiento sostenido de la disciplina en la entidad.
El resultado adquiere mayor relevancia por la consistencia mostrada durante toda la competencia. Lejos de depender de una actuación aislada, las medallas llegaron en distintas categorías y pruebas, una señal de profundidad competitiva dentro del programa estatal.
Una generación que respondió en los momentos clave
Entre las actuaciones más destacadas apareció la dupla integrada por Iris Ramírez y Frida Reinecke, responsables de sumar dos medallas de plata y una de bronce al medallero sudcaliforniano. Su desempeño marcó el ritmo de una delegación que mantuvo presencia constante en las finales.
También sobresalieron Ivanna Yaneth Peralta Salgado y Mía Sofía Quintero Orozco, quienes conquistaron plata en la clasificación general y otra más en la prueba de Dueto Libre Junior. Su actuación confirmó el potencial competitivo de la nueva generación de atletas del estado.
Por su parte, Regina Valeria Romero Álvarez y Emma Daniela Márquez Lippo aportaron una medalla de plata y dos de bronce, fortaleciendo una cosecha que mantuvo a Baja California Sur en la pelea por los primeros puestos nacionales hasta el cierre de la competencia.
Más que medallas
El balance final dejó dos bronces adicionales en categoría infantil y una medalla más en juvenil, resultados que evidencian una estructura capaz de producir talento en distintos niveles de desarrollo.
Para una entidad que históricamente ha enfrentado limitaciones geográficas y de infraestructura frente a las grandes potencias deportivas del país, terminar entre las cuatro mejores delegaciones nacionales representa un paso significativo. No se trata únicamente de un buen torneo; es la confirmación de que la natación artística sudcaliforniana atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia reciente.
El cuarto lugar nacional y las 11 medallas obtenidas colocan a Baja California Sur en una posición privilegiada rumbo a futuras ediciones de la Olimpiada Nacional, respaldadas por una generación de atletas que ya demostró que puede competir al máximo nivel.
