Cuando el viento apenas empujaba a las embarcaciones más pesadas, el Bonadventure Sailing Team encontró la forma de mantenerse en la pelea. Esa capacidad para adaptarse marcó la diferencia y terminó convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del 53º Trofeo Conde de Godó de vela, donde consiguió un valioso subcampeonato frente a una de las flotas más competitivas del Mediterráneo.
La embarcación del Club Nàutic Cambrils, integrada por Lluís M. Fargas y Mon Cañellas, completó una actuación de alto nivel en una edición que reunió a más de un centenar de barcos y a algunos de los equipos más experimentados del circuito nacional e internacional.
Lejos de beneficiarse por las condiciones meteorológicas, el Bonadventure tuvo que competir en un escenario especialmente complejo. Los vientos suaves favorecieron a embarcaciones más ligeras, mientras que el barco cambrilense se vio obligado a maximizar cada decisión táctica para mantenerse entre los primeros puestos durante toda la regata.
La consistencia fue el rasgo distintivo del equipo. Sin grandes errores y con una lectura precisa de cada manga, Bonadventure logró sostenerse en la zona alta de la clasificación hasta asegurar el segundo lugar general, un resultado que refuerza su crecimiento dentro de la vela de crucero española.
Tras finalizar la competición, el armador Lluís M. Fargas destacó el nivel de los rivales y el mérito añadido que representa el podio en un contexto poco favorable para las características de su embarcación. También reconoció la aportación de Mon Cañellas, cuya labor táctica fue determinante para mantenerse en la disputa por los primeros lugares.
Más allá del trofeo, el resultado confirma la consolidación de Bonadventure como uno de los proyectos más competitivos del panorama nacional. En una regata que históricamente reúne a algunas de las mejores tripulaciones del país, el equipo de Cambrils logró algo más que una medalla: demostró que puede competir de tú a tú con referentes consolidados de la vela mediterránea.
