Chivas necesitó tres minutos para tomar el control del partido y 67 para convertirlo en goleada. Guadalajara derrotó 3-0 a Pumas en el Estadio Akron, llegó a 17 puntos y cerró la Jornada 8 como líder del Apertura 2026. La victoria también le dio el mejor impulso posible antes del Clásico Nacional: dos triunfos consecutivos por tres goles, dos porterías en cero y una racha de siete encuentros sin perder.
Santiago Sandoval fue el protagonista con un doblete que retrató las dos versiones ofensivas del equipo de Gabriel Milito. Primero atacó el área para rematar de cabeza; después encontró espacio fuera de ella y venció a Keylor Navas con un zurdazo. Bryan González, recién ingresado, completó la noche tras un pase filtrado de Efraín Álvarez.
Sandoval cambió el partido desde el minuto 3
El plan de Pumas apenas comenzaba a acomodarse cuando Chivas ya estaba arriba. Sandoval atacó el centro del área, ganó la posición y conectó el servicio para marcar el 1-0 al minuto 3. El gol premió la agresividad rojiblanca y obligó a los universitarios a jugar el resto de la noche persiguiendo el marcador.
Pumas tuvo una reacción. Juninho mandó la pelota a la red, pero la anotación fue anulada por una mano. Nathan remató de cabeza a las manos de Raúl Rangel y Pedro Vite exigió al guardameta con un tiro libre. Uriel Antuna incluso intentó sorprenderlo desde larga distancia. La diferencia en ese tramo fue que Chivas convirtió su primera oportunidad y Rangel respondió cada vez que el visitante consiguió terminar una jugada.
Guadalajara no dominó todos los minutos de la primera mitad, pero sí manejó mejor los momentos. Cuando no pudo sostener la presión alta, protegió el carril central y evitó que Pumas encontrara una secuencia limpia cerca del área. El descanso llegó con una ventaja corta, aunque el partido ya se jugaba bajo las condiciones del local.
El segundo gol rompió la resistencia de Pumas
La sentencia comenzó al minuto 56. Sandoval recibió fuera del área, se acomodó para la pierna izquierda y colocó un disparo lejos del alcance de Navas. El 2-0 fue más que una ampliación del marcador: terminó con el mejor periodo de Pumas y dejó expuesto el desgaste de un equipo que había jugado el jueves ante León.
Milito aprovechó el escenario para refrescar el ataque. Richard Ledezma, Efraín Álvarez y Bryan González entraron juntos, y dos de ellos participaron directamente en el tercer gol. Álvarez detectó el movimiento de González y filtró el balón; el delantero resolvió de zurda al minuto 67 para completar el 3-0.
La jugada también confirmó una de las fortalezas actuales de Chivas: las sustituciones no cambian su intención. Los jugadores que entran conservan la presión, atacan los espacios y mantienen al rival lejos de la portería rojiblanca. González todavía estuvo cerca de repetir, pero Navas evitó una diferencia mayor.
Rangel sostuvo otra portería en cero
La goleada puede hacer parecer que Pumas no generó peligro, pero Rangel tuvo intervenciones importantes. Su seguridad en los remates de Vite y Antuna permitió que Chivas atravesara sin daño el tramo en el que el visitante buscó el empate. En la segunda mitad, con más espacios y piernas frescas, Guadalajara terminó de imponer su superioridad.
El resultado prolongó además una tendencia que pesa en este enfrentamiento: Pumas no derrota a Chivas en Guadalajara desde 2018. Esta vez no hubo un cierre dramático ni necesidad de defender una ventaja mínima. El Rebaño resolvió con autoridad y dejó a su rival sin respuesta después del segundo gol.
El líder llegará al partido más grande
Chivas suma cinco victorias, dos empates y una derrota. Después de caer en la jornada inaugural, no ha vuelto a perder. La transformación también aparece en el marcador reciente: anotó 12 goles en sus últimos cuatro partidos de Liga MX y llega al Clásico Nacional después de vencer 3-0 a San Luis y repetir el resultado frente a Pumas.
El liderato después de ocho fechas no entrega trofeos, pero sí modifica el contexto. Guadalajara ya no llegará al duelo contra América intentando demostrar que puede competir; lo hará obligado a defender el nivel que lo puso arriba. La goleada ante Pumas fue convincente por el resultado, por la variedad de sus goles y por la respuesta de su banca. El siguiente examen será mucho más exigente, pero Chivas lo afrontará en su mejor momento del torneo.
