Las derrotas también pueden convertirse en un punto de partida. Christopher Santos entendió esa lección después de enfrentar a rivales de talla internacional durante las Copas del Mundo de boxeo y hoy asegura que llega fortalecido, tanto en lo técnico como en lo mental, de cara a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El seleccionado mexicano de los 55 kilogramos considera que la exigencia internacional aceleró su crecimiento competitivo. Tras un difícil compromiso en Brasil, ajustó su preparación junto al cuerpo técnico y encontró una respuesta positiva semanas después durante su participación en China, donde sintió una evolución evidente sobre el ring.
"Vamos evolucionando. Me voy adaptando al trabajo de los profesores y he visto una mejoría en mi boxeo y en mi rendimiento", explicó el pugilista al hacer un balance de su proceso.
La fortaleza mental, su mayor avance
Más allá de la condición física, Santos identifica el aspecto psicológico como el cambio que más ha impulsado su rendimiento. Competir frente a boxeadores de primer nivel le permitió ganar confianza y afrontar cada combate con una mentalidad distinta.
Uno de los episodios que más recuerda fue el enfrentamiento contra un rival de Mongolia que llegaba tras derrotar al campeón mundial. Más allá del resultado, aquella pelea reforzó la convicción de que posee las herramientas necesarias para competir contra cualquiera de su categoría.
"Esa pelea me hizo darme cuenta de que tengo las cualidades para competir contra cualquier rival", aseguró.
Objetivo: responder en el primer gran evento del ciclo olímpico
Los Juegos Centroamericanos y del Caribe representarán el primer examen internacional de peso dentro del nuevo ciclo rumbo a Los Ángeles 2028. Para el boxeo mexicano, el certamen servirá para medir el nivel de una generación que busca mantenerse entre las protagonistas del continente.
Santos sostiene que esa meta comienza mucho antes de subir al cuadrilátero. El trabajo cotidiano y la preparación estratégica son, en su opinión, la base para aspirar a resultados internacionales.
Con la experiencia acumulada durante los últimos meses y una mayor confianza en sus capacidades, el mexiquense afronta Santo Domingo 2026 convencido de que el aprendizaje adquirido frente a la élite mundial puede convertirse ahora en resultados para la selección mexicana.
