El futuro de Santiago Giménez entró en su tramo decisivo. El delantero mexicano está dispuesto a continuar su carrera en el Porto, pero la operación todavía depende de que el club portugués encuentre una fórmula capaz de convencer al Milan.
Las conversaciones se han concentrado en un préstamo con opción de compra. La primera propuesta del Porto fue rechazada y el conjunto italiano pretende proteger una inversión que superó los 30 millones de euros cuando incorporó al atacante procedente del Feyenoord a comienzos de 2025.
Los reportes más recientes colocan la valoración de la operación cerca de los 20 millones de euros. La diferencia no parece insalvable, pero cada cláusula importa: Milan busca una obligación o condiciones que hagan probable la compra definitiva, mientras el Porto intenta reducir el riesgo inicial.
Una salida que depende de los clubes
Giménez ya habría dado el visto bueno al destino y continúa entrenando por separado mientras se define su situación. Esa disposición elimina uno de los obstáculos habituales de cualquier transferencia, pero no resuelve el desacuerdo entre las instituciones.
El margen se reduce rápidamente. El mercado italiano cerrará el martes 1 de septiembre, por lo que Milan necesita encontrar una salida antes de esa fecha o reintegrar al mexicano a un proyecto en el que, hasta ahora, no parece ocupar un lugar prioritario.
Más que una ruptura consumada, el escenario es el de una negociación avanzada que todavía necesita su paso más importante: convertir el interés del Porto y la aprobación de Giménez en un acuerdo firmado.
