Durante cinco minutos, el campeón estuvo contra las cuerdas. Atlético de San Luis salió del descanso decidido a sorprender y encontró dos goles consecutivos que hicieron tambalear a Cruz Azul. Lo que parecía el inicio de una noche perfecta para los potosinos terminó convertido en una demostración de personalidad por parte de La Máquina.
El equipo dirigido por Joel Huiqui reaccionó sin perder el orden. En lugar de caer en la desesperación, adelantó líneas, monopolizó la posesión y comenzó a inclinar el partido sobre el arco local. La recompensa llegó con una remontada que confirmó por qué Cruz Azul inicia el torneo como el rival a vencer.
San Luis había golpeado primero gracias a Sébastien Salles-Lamonge y Rafael Llorente, quienes aprovecharon el desconcierto defensivo celeste para colocar un inesperado 2-0 apenas iniciado el segundo tiempo. Sin embargo, la ventaja despertó la mejor versión del vigente campeón, que respondió con intensidad y una presión constante sobre la salida rival.
El descuento devolvió la confianza a los visitantes y cambió por completo la dinámica del encuentro. Cruz Azul comenzó a encontrar espacios entre líneas, elevó el ritmo de circulación y encerró a San Luis durante los minutos finales. La insistencia tuvo premio con el empate y, ya en el tiempo agregado, Jeremy Márquez apareció con un disparo desde fuera del área para completar una remontada que parecía improbable minutos antes.
El campeón vuelve a enviar un mensaje
Más allá de los tres puntos, la victoria deja una conclusión importante para el inicio del Apertura 2026. Cruz Azul mantiene la capacidad competitiva que lo llevó al título: incluso en desventaja, nunca renunció a su idea de juego y encontró soluciones desde el funcionamiento colectivo antes que desde la desesperación.
Para Atlético de San Luis, la derrota deja sensaciones encontradas. Durante gran parte del segundo tiempo mostró argumentos para ilusionar a su afición, pero no consiguió sostener la intensidad cuando el partido exigía mayor concentración. Dejar escapar una ventaja de dos goles en casa representa un golpe anímico importante en el arranque del campeonato y una llamada de atención para las próximas jornadas.
