Kimi Antonelli necesitó recorrer prácticamente toda la parrilla para construir la victoria más espectacular de su temporada. El piloto de Mercedes comenzó el Gran Premio de Italia desde la posición 19 debido a una penalización por cambio de motor y terminó celebrando frente a su público después de superar a George Russell durante las vueltas finales.
Antonelli completó las 53 vueltas en 1:51:15.281 y cruzó la meta 3.857 segundos por delante de su compañero. Max Verstappen terminó tercero, mientras Lando Norris y Oscar Piastri ocuparon la cuarta y quinta posición, respectivamente.
Una remontada impulsada por ritmo y estrategia
La recuperación de Antonelli no dependió de un solo incidente. El italiano avanzó gracias a una combinación de velocidad, adelantamientos y una estrategia que aprovechó la aparición del Virtual Safety Car. Mercedes colocó neumáticos medios nuevos en su monoplaza, mientras Russell permaneció en pista con compuestos duros usados que perdieron rendimiento durante el cierre.
Con una diferencia de ritmo evidente, Antonelli alcanzó a su compañero y completó el rebase que definió la carrera. El triunfo fue el séptimo de su temporada y amplió a 66 puntos su ventaja sobre Russell en el campeonato de pilotos.
La victoria que Italia esperó durante 60 años
El resultado tuvo una dimensión histórica adicional. Antonelli se convirtió en el primer italiano que gana en Monza desde Ludovico Scarfiotti en 1966. La espera de 60 años terminó con un piloto de apenas 20, convertido ya en el principal candidato al campeonato mundial.
La victoria también confirmó que su crecimiento dejó de ser únicamente una promesa de futuro. Antonelli no ganó por encontrarse casualmente en la posición correcta: remontó desde el fondo, administró sus neumáticos y venció directamente al rival que intenta disputarle el título.
Checo y las limitaciones de Cadillac
La carrera de Sergio Pérez transcurrió en el otro extremo de la clasificación. El mexicano terminó 18°, a una vuelta del ganador, después de recibir una penalización de cinco segundos por no respetar las instrucciones de la dirección de carrera al utilizar una vía de escape.
Checo finalizó un lugar por delante de su compañero Valtteri Bottas, quien llegó 19° y a dos vueltas. El resultado obliga a repartir responsabilidades: Pérez no tuvo un fin de semana productivo, pero los dos monoplazas de Cadillac fueron los últimos autos clasificados y volvieron a mostrar las carencias de un proyecto que disputa su primera temporada.
Monza dejó así dos fotografías opuestas. Antonelli transformó una penalización en una actuación histórica; Pérez y Cadillac terminaron nuevamente concentrados en conseguir avances que todavía no se reflejan en la clasificación.
