El reloj se acercaba al minuto 90 cuando España encontró el recurso que ha definido su torneo. Mikel Merino, convertido en el revulsivo más determinante de la selección de Luis de la Fuente, aprovechó un rebote dentro del área para firmar el 2-1 sobre Bélgica y enviar a La Roja a las semifinales del Mundial.
España había tomado la iniciativa desde la primera mitad gracias a un gol de Fabián Ruiz, reflejo de un equipo que volvió a monopolizar la posesión y el ritmo del encuentro. Sin embargo, Bélgica respondió antes del descanso con un certero cabezazo de Charles De Ketelaere, suficiente para romper la imbatibilidad defensiva española en el torneo y cambiar el tono del partido.
Lejos de precipitarse, el conjunto español mantuvo su identidad. Circuló el balón con paciencia, obligó a Bélgica a retroceder y acumuló llegadas hasta encontrar la recompensa en los minutos finales. La presión constante terminó provocando un rebote que Merino convirtió en el gol que decidió la eliminatoria.
España gana de distintas maneras
La victoria confirmó una virtud que ha acompañado a España durante todo el campeonato: su capacidad para encontrar soluciones incluso cuando el plan inicial deja de funcionar. Ya no depende únicamente del talento de Lamine Yamal o del control de Pedri; los futbolistas que llegan desde el banquillo también están marcando diferencias en los momentos decisivos.
Luis de la Fuente volvió a demostrar que dispone de una plantilla profunda, capaz de sostener el nivel competitivo durante los noventa minutos. Esa riqueza de recursos explica por qué España llega invicta a la recta final del torneo.
Francia espera en semifinales
El premio para España será el desafío más exigente del campeonato. Francia, que eliminó a Marruecos, será el siguiente obstáculo en un duelo que enfrentará a dos selecciones que han mostrado la mayor regularidad del Mundial. Más que un choque de figuras, será una prueba entre dos equipos que han sabido imponerse desde el colectivo.
Bélgica se despide tras competir de tú a tú frente a uno de los favoritos. La derrota deja sensaciones encontradas: mostró personalidad para responder al dominio español, pero volvió a pagar caro un pequeño error en el tramo decisivo, suficiente para quedarse a un paso de las semifinales.
