Después de 102 partidos, el Mundial 2026 quedó reducido a un último enfrentamiento. España y Argentina protagonizarán una final que reúne a las dos selecciones más consistentes del torneo y que enfrenta a los campeones de las dos confederaciones más poderosas del fútbol internacional.
La Roja llega impulsada por una campaña prácticamente impecable. Su victoria sobre Francia confirmó un equipo que domina los partidos desde la posesión, la presión alta y una estructura colectiva que ha neutralizado a rivales de primer nivel. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente buscará conquistar su segunda Copa del Mundo y consolidar una generación que ya levantó la Eurocopa.
Argentina quiere defender la corona
La Albiceleste volvió a demostrar que nunca deja de competir. En semifinales remontó a Inglaterra con dos goles en los minutos finales, una muestra más del carácter de un equipo que ha encontrado respuestas en cada escenario complicado del campeonato.
Lionel Scaloni ha construido una selección que mezcla experiencia, talento y una enorme fortaleza mental. Con Lionel Messi como líder y futbolistas como Enzo Fernández, Julián Álvarez y Lautaro Martínez atravesando un gran momento, Argentina buscará convertirse en la primera selección en revalidar el título mundial desde Brasil en 1962.
Dos estilos frente a frente
España intentará imponer el ritmo mediante largas posesiones y presión tras pérdida. Argentina, en cambio, ha demostrado que puede adaptarse a cualquier contexto, ya sea dominando el balón o castigando los espacios cuando el rival adelanta líneas.
Más allá de las individualidades, la final también representa un duelo táctico entre dos entrenadores que han sabido reinventar a sus selecciones durante el torneo. Cada ajuste tendrá un peso enorme en un partido donde el margen de error prácticamente desaparece.
Noventa minutos para entrar en la historia
El MetLife Stadium será el escenario donde terminará el Mundial más grande de la historia. España busca recuperar el trono que conquistó en Sudáfrica 2010; Argentina persigue un bicampeonato que no se consigue desde hace más de seis décadas.
Solo uno levantará la Copa del Mundo. El domingo, dos de las mejores selecciones del planeta escribirán el capítulo final de un torneo que ha cumplido con todas las expectativas.
