Dentro de unos días, en Sofía, Bulgaria, dos jóvenes gimnastas quintanarroenses cargarán sobre sus hombros algo más que la bandera mexicana. Helena Michelle Cárdenas Valencia y María del Mar Rattinger Montemayor llegarán al Campeonato Mundial DSIGO 2026 como ejemplos de un proyecto deportivo que ha convertido la inclusión en resultados de talla internacional.
La cita mundialista, que reunirá a los mejores exponentes de la gimnasia artística para atletas con síndrome de Down, representa un nuevo desafío para dos deportistas que han construido sus trayectorias a partir de la constancia y el trabajo diario.
Helena, una campeona que busca ampliar su legado
A sus 13 años, Helena Michelle ya conoce lo que significa subir a lo más alto del podio internacional. Su irrupción comenzó en Italia durante 2022, cuando conquistó el título mundial en la categoría de novatas. Un año más tarde confirmó que no se trataba de una casualidad: en Sudáfrica se proclamó campeona mundial DSIGO al obtener cinco medallas de oro y el reconocimiento al Espíritu Deportivo.
Su crecimiento continuó en los Trisome Games de Turquía y posteriormente en el Campeonato Panamericano realizado en Cancún, donde volvió a colocarse entre las mejores gimnastas del continente. Esa regularidad le permitió registrar la mejor puntuación de la categoría Junior Elite mexicana y asegurar su lugar en la selección nacional.
Ahora llega a Bulgaria con la oportunidad de reafirmar su condición de referente internacional y sumar un nuevo capítulo a una carrera que ya acumula reconocimientos estatales y nacionales.
María del Mar acelera su ascenso
Si Helena representa la experiencia competitiva, María del Mar Rattinger simboliza el futuro inmediato de la disciplina. Con apenas ocho años, la quintanarroense ha comenzado a destacar en escenarios internacionales gracias a una combinación de técnica, disciplina y naturalidad en cada rutina.
Su actuación en el Campeonato Panamericano de 2025 confirmó el potencial que entrenadores y especialistas observaban desde hace tiempo. El subcampeonato All Around, acompañado por una medalla de oro en barras asimétricas y tres preseas de plata, la colocó entre las atletas infantiles con mayor proyección dentro de la gimnasia adaptada mexicana.
La clasificación al Mundial llega como consecuencia lógica de ese crecimiento acelerado y como una oportunidad para medirse frente a las mejores exponentes de su categoría.
Más que una competencia
Detrás de ambas historias también aparece el trabajo de los entrenadores Diego Alfonsin Hofmann y Fátima Gómez Ahuad, quienes han impulsado un programa que combina desarrollo deportivo, inclusión y formación integral.
Para Quintana Roo, la presencia de Helena Michelle y María del Mar en Bulgaria representa una muestra del nivel que ha alcanzado el deporte adaptado en el estado. Para México, significa la posibilidad de competir por medallas en uno de los escenarios más importantes del calendario internacional.
Las expectativas son altas, pero el resultado más importante ya está conseguido: dos jóvenes atletas viajarán al otro lado del mundo para demostrar que el talento no entiende de límites y que la excelencia deportiva puede construirse desde la inclusión.
