La pista internacional de remo y canotaje de Puerto Progreso volvió a escuchar el nombre de Guanajuato en lo más alto del podio. En una jornada que confirmó el crecimiento de la delegación estatal, los remeros guanajuatenses conquistaron seis medallas —dos oros, dos platas y dos bronces— para consolidar una actuación que ya supera las expectativas trazadas antes del arranque de la Olimpiada Nacional 2026.
Los títulos llegaron en pruebas colectivas, un reflejo de la profundidad que ha desarrollado el equipo en los últimos años. El primer oro fue para el conjunto femenil de cuatro pares de remos largos sobre 2,000 metros. Más tarde, la embarcación mixta de cuatro pares de remos volvió a colocar a Guanajuato en la cima.
En esa segunda victoria destacaron Yasser Iyari Arredondo Cruz y Carlo Valencia Morales, quienes ampliaron un historial exitoso dentro de la competencia nacional. Su experiencia fue determinante para que la embarcación mantuviera el ritmo en los momentos decisivos y asegurara la medalla dorada.
Una delegación que sigue creciendo
Más allá de los oros, Guanajuato mantuvo presencia constante en el podio. Víctor Rafael Ramírez y Sebastián Zaid Arredondo Cruz obtuvieron plata en la prueba de dos pares de remos cortos sobre 1,500 metros, mientras que José Arturo García Padrón y Erick Daniel Muñoz Martín del Campo repitieron la fórmula con otro segundo lugar en los 2,000 metros de dos remos largos.
Los bronces fueron obra de Rosaura Alejandra Hernández en la prueba individual de 1,500 metros y de la dupla conformada por David Enrique Torres y Osiel Heriberto Hernández en los 1,000 metros de dos pares de remos cortos.
La relevancia de esta jornada va más allá de las preseas del día. En apenas dos jornadas de competencia, Guanajuato ya había rebasado la producción total de medallas obtenida durante la edición 2025, una señal clara de que el programa estatal de remo atraviesa uno de sus mejores momentos.
El objetivo ahora es más ambicioso
Con varias pruebas todavía por disputarse al momento de esta actuación, el equipo guanajuatense dejó de competir únicamente por medallas aisladas y comenzó a pensar en una cosecha histórica. La combinación de atletas experimentados y nuevos talentos ha convertido a la entidad en una de las delegaciones más consistentes del certamen.
Mientras la competencia avanzaba en aguas yucatecas, Guanajuato ya no celebraba únicamente los triunfos del día. Empezaba a medir el alcance de una generación que, remada tras remada, está elevando el estándar del estado dentro del panorama nacional.
