Este domingo 30 de agosto, las 32 franquicias de la NFL deben reducir sus plantillas a 53 jugadores, el corte que cada año separa a quienes juegan en septiembre de quienes se quedan buscando una nueva oportunidad. Isaac Alarcón, el liniero ofensivo mexicano de 27 años, ya conoció el resultado de ese proceso antes de tiempo: los San Francisco 49ers lo liberaron, y hoy es agente libre.
La explicación no fue una simple decisión futbolística. Alarcón cumplió una suspensión de seis juegos impuesta por la NFL tras dar positivo por una sustancia prohibida en la política antidopaje de la liga. Según explicó el propio jugador, el origen fue involuntario: "Utilicé una proteína que incluí en mi rutina un par de veces, con total desconocimiento", declaró sobre un suplemento que, sin que él lo supiera, contenía la sustancia sancionada. Esa suspensión, cumplida ya en su totalidad, terminó por costarle el lugar en el roster de los 49ers.
Una carrera construida a fuerza de sobrevivir cortes
Originario de Monterrey, Nuevo León, Alarcón llegó a San Francisco en 2024 tras pasar tres temporadas en la organización de Dallas Cowboys, donde nunca logró consolidarse en el roster activo pero se mantuvo dentro del sistema como parte del proyecto de desarrollo de talento internacional de la liga. En los 49ers repitió el patrón: permaneció en el equipo de práctica durante la temporada 2024, sin llegar a debutar en un partido de temporada regular, hasta que la suspensión y el corte de esta semana cerraron, al menos por ahora, ese capítulo.
Es una carrera hecha de escalones pequeños y contratos de reserva, la ruta que han tenido que recorrer casi todos los prospectos mexicanos que sueñan con la NFL: sin draft, sin garantías, dependiendo de que algún equipo vea en ellos una apuesta de bajo riesgo y alto potencial. Alarcón, como agente libre, queda ahora disponible para que cualquier franquicia interesada en reforzar su línea ofensiva pueda firmarlo — practice squad incluido, la vía por la que ya conoce el camino.
La ironía del calendario
El dato que le da un peso distinto a esta noticia es la coincidencia de fechas. El próximo 22 de noviembre, a las 19:20 horas del centro de México, los propios San Francisco 49ers serán el equipo local ante Minnesota Vikings en el Estadio Azteca —formalmente Estadio Banorte—, dentro del Sunday Night Football de NBC, una de las ventanas de transmisión más vistas de toda la liga. Es el regreso de la NFL a México en temporada regular después de 2005, cuando los propios 49ers protagonizaron el primer partido de liga jugado fuera de Estados Unidos, también en la capital mexicana; en 2022 ya habían vuelto al mismo estadio, aunque en pretemporada, ante Arizona.
Que el primer regreso oficial de la franquicia a suelo mexicano en más de dos décadas coincida con el corte de su único jugador mexicano en el roster es la clase de detalle que no necesita adornarse: Alarcón podría terminar viendo ese partido desde las gradas del Azteca, como aficionado, en lugar de la línea ofensiva, salvo que en las próximas semanas otro equipo decida darle la oportunidad que San Francisco ya no le dio.
