El regreso de Isaac del Toro quedó marcado por una imagen familiar: el mexicano rodando entre los mejores cuando la carretera comenzó a seleccionar al grupo. Tras casi dos meses de ausencia por lesión, el corredor de UAE Team Emirates volvió a competir este domingo con un duodécimo lugar en la etapa inaugural del Tour Auvergne-Rhône-Alpes, una de las pruebas más exigentes del calendario previo al Tour de Francia.
La victoria fue para el francés Alex Baudin, quien aprovechó una escapada temprana y resistió en solitario durante los kilómetros finales para cruzar la meta con ventaja suficiente sobre el resto del pelotón. Detrás, los favoritos optaron por una jornada de vigilancia mutua, sin movimientos decisivos entre los candidatos a la clasificación general.
En ese escenario apareció Del Toro. El mexicano cruzó la meta a 44 segundos del ganador y dentro del grupo de corredores llamados a pelear por posiciones importantes durante la semana. Más que el resultado puntual, la noticia fue verlo nuevamente compitiendo al máximo nivel después del contratiempo físico que frenó una temporada que había comenzado con fuerza.
Una prueba para medir sensaciones
El Tour Auvergne-Rhône-Alpes representa una referencia importante para los ciclistas que buscan llegar en plenitud al Tour de Francia. Con etapas de montaña, recorridos quebrados y una contrarreloj por equipos, la carrera ofrece un examen completo antes de la gran cita del verano europeo.
Para Del Toro, la primera jornada dejó señales positivas. El mexicano respondió en un terreno exigente, mantuvo contacto con varios de los aspirantes al título y volvió a competir sin mostrar secuelas evidentes de la lesión que lo mantuvo alejado de las carreteras durante las últimas semanas.
La carrera apenas comienza, pero el regreso ya está consumado. Ahora el objetivo será convertir estas etapas en ritmo competitivo y recuperar las sensaciones que lo colocaron entre las grandes revelaciones del ciclismo mundial durante los primeros meses de la temporada.
