Armando González necesitó poco más de 20 minutos para descubrir qué tan pequeña puede ser la distancia entre simplemente debutar en Europa y tener un estreno perfecto.
Un travesaño.
La Hormiga disputó este domingo sus primeros minutos oficiales con el Olympiacos en la victoria 1-0 como visitante ante Asteras Tripolis, correspondiente a la segunda jornada de la Superliga de Grecia.
José Luis Mendilibar mandó al delantero mexicano al campo alrededor del minuto 68 en sustitución de Joel Roca. Cuando el partido estaba prácticamente terminado, González tuvo frente a él la oportunidad de convertir su debut europeo en uno difícil de olvidar.
El balón terminó en el travesaño.
El gol tendrá que esperar.
Su historia en Europa, en cambio, ya comenzó.
La Hormiga ya puede decir que jugó en Europa
Hace apenas unas semanas Armando González todavía marcaba goles con Chivas.
Ahora lleva el número 34 del Olympiacos y ya disputó sus primeros minutos en el fútbol europeo.
González comenzó el encuentro ante Asteras Tripolis desde la banca mientras Olympiacos buscaba su segunda victoria de la temporada.
Jota Silva había colocado adelante al conjunto del Pireo al minuto 31 y, con la ventaja mínima todavía en el marcador durante el segundo tiempo, Mendilibar decidió darle al mexicano su primera oportunidad.
La Hormiga ingresó alrededor del minuto 68.
No entró solamente para consumir los minutos finales.
Buscó involucrarse en el ataque, presionó la salida rival y comenzó a mostrar algunas de las características que convencieron al Olympiacos de apostar por él.
Pero su momento más importante llegó prácticamente en la última jugada.
El travesaño le negó su primer gol en Grecia
Corría el tiempo agregado cuando Olympiacos encontró espacio para atacar nuevamente.
Una diagonal desde el sector izquierdo atravesó el área y encontró a González prácticamente frente a la portería.
Era la oportunidad.
La Hormiga remató de primera con la pierna izquierda.
El balón golpeó violentamente el travesaño.
González intentó todavía aprovechar el rebote con un remate de cabeza, pero la defensa terminó alejando el peligro.
Segundos después terminó el partido.
La escena dejó una sensación extraña: el mexicano había completado con victoria su debut europeo, pero estuvo a centímetros de convertirlo en algo mucho más grande.
“No estoy satisfecho”
Quizá lo más interesante ocurrió después.
González no habló como un futbolista simplemente emocionado por haber conseguido sus primeros minutos.
Habló como un delantero pensando en la oportunidad que acababa de escapar.
“Una bonita experiencia, puedo decir que debuté en el fútbol europeo, pero no estoy satisfecho, creo que lo puedo hacer mejor”, explicó después del encuentro.
También reconoció algo inevitable para cualquier delantero que comienza una nueva etapa.
Está ansioso por marcar.
La declaración ayuda a explicar por qué aquel disparo contra el travesaño probablemente seguirá dando vueltas en su cabeza durante algunos días.
El debut llegó.
Ahora quiere el gol.
Del Guadalajara al Pireo
La adaptación de González apenas comienza.
El delantero dejó Chivas para dar el salto a un fútbol completamente diferente, con otro idioma, otro ritmo y nuevas exigencias tácticas.
Olympiacos tampoco es un destino menor.
El conjunto del Pireo está acostumbrado a competir por títulos en Grecia y la exigencia para sus delanteros es inmediata.
Por eso los primeros minutos de la Hormiga sirven principalmente como una primera fotografía de lo que puede venir.
Mendilibar ya decidió utilizarlo pocos días después de su llegada.
Y González respondió generando una de las oportunidades más claras del tramo final.
El 34 de Chivas ahora está en Grecia
Hay además un detalle que conecta inmediatamente esta nueva etapa con la anterior.
González mantiene el dorsal 34, el número con el que se convirtió en goleador con Guadalajara.
Y en la espalda aparece simplemente el nombre por el que prácticamente todo el fútbol mexicano ya lo conoce:
HORMIGA.
Ahora ese nombre comienza a recorrer estadios mucho más lejos de Guadalajara.
Su estreno llegó en el Theodoros Kolokotronis, casa del Asteras Tripolis, en un partido que además tuvo otro ingrediente mexicano: Jordan Silva estuvo del otro lado con el conjunto local.
Para González, sin embargo, el objetivo apenas comienza.
Primer partido, primera victoria y una advertencia
Olympiacos terminó imponiéndose 1-0 y alcanzó seis puntos de seis posibles en el comienzo de la temporada.
Para la Hormiga, el balance personal puede resumirse fácilmente.
Primer partido en Europa.
Primer triunfo.
Primera gran oportunidad.
Y todavía ningún gol.
Pero quizá el travesaño haya dejado también una advertencia de lo que puede venir.
Armando González necesitó apenas sus primeros minutos con Olympiacos para encontrarse frente a la portería y estar a centímetros de marcar.
La diferencia entre un debut prometedor y uno perfecto fueron unos cuantos centímetros.
La Hormiga ya llegó al fútbol europeo.
Ahora comienza la persecución de su primer gol.
