Armando González ya no está esperando desde fuera. Apenas días después de comenzar su nueva vida en Grecia, la "Hormiga" recibió su primera convocatoria oficial con Olympiacos y este domingo podría dar el siguiente paso de una carrera que hasta hace unas semanas todavía transcurría completamente en México.
El campeón griego visita al Asteras Tripolis por la segunda jornada de la Superliga y González forma parte del grupo elegido para el encuentro. Su presencia en la convocatoria no garantiza minutos, pero sí abre por primera vez la posibilidad real de verlo con la camiseta rojiblanca en un partido oficial.
De Chivas a su primera convocatoria europea
El cambio ha ocurrido a toda velocidad. González dejó Guadalajara después de convertirse en uno de los delanteros jóvenes mexicanos más productivos y aterrizó en uno de los clubes más importantes del futbol griego con una expectativa que va mucho más allá de convertirse en una alternativa desde la banca.
Olympiacos apostó por un futbolista de apenas 22 años que ya había llamado la atención por su capacidad goleadora con Chivas y que ahora tendrá que demostrar que esa producción puede trasladarse a un futbol diferente, con otros ritmos, otra exigencia física y una competencia interna completamente nueva.
El 34 y "Hormiga" en la espalda
Su nueva identidad también está definida. González utilizará el dorsal 34 y llevará "Hormiga" en la camiseta, conservando el apodo que lo acompañó durante su crecimiento en Guadalajara y que rápidamente se convirtió también en parte de su presentación en Grecia.
No es el único elemento de su personalidad que Olympiacos decidió incorporar. La afición mexicana ya conocía su gusto por el anime y las celebraciones inspiradas en ese universo, una característica que el propio club griego utilizó para presentarlo ante sus nuevos seguidores.
Ahora empieza la evaluación real
Hasta ahora todo alrededor de González en Grecia había sido presentación, entrenamiento y expectativa. El partido contra Asteras Tripolis representa la primera oportunidad para comenzar a obtener respuestas deportivas.
La primera será saber cuánto piensa acelerar su adaptación el cuerpo técnico. González podría comenzar desde la banca, recibir algunos minutos o simplemente vivir su primera convocatoria como parte del proceso de integración.
Ninguno de esos escenarios definirá su aventura europea. Pero cualquiera de ellos marcará el comienzo.
Después de semanas hablando de la transferencia, de su potencial y de lo que dejó atrás en Guadalajara, la historia de la Hormiga en Olympiacos finalmente puede empezar a escribirse dentro de una cancha.
