Seis años después de que el ascenso y descenso quedaran suspendidos como medida extraordinaria durante la pandemia, la Liga MX dio el paso definitivo para convertir esa realidad en parte de su reglamento. El nuevo Reglamento de Competencia para la temporada 2026-27 establece de manera expresa que ningún club perderá la categoría y que ningún equipo de la Liga de Expansión podrá acceder deportivamente a la Primera División.
La modificación aparece dentro del Capítulo V del documento oficial, donde se señala que la decisión deriva de un acuerdo aprobado por el Comité Ejecutivo de la Federación Mexicana de Futbol. Con ello desaparece cualquier referencia al proceso de certificación que, hasta ahora, mantenía abierta la posibilidad de un eventual ascenso para los clubes que cumplieran los requisitos de infraestructura y operación.
La tabla de cociente pierde su función deportiva
El cambio también transforma el papel de la tabla de cociente. Aunque continuará calculándose con base en los seis torneos más recientes, dejará de tener consecuencias deportivas o económicas. Ya no determinará descensos ni el pago de multas para los clubes que finalicen en las últimas posiciones, por lo que permanecerá únicamente como un registro estadístico.
Desde 2020, el sistema de cocientes había sobrevivido pese a la suspensión del descenso, ya que servía para definir sanciones económicas a los equipos con peor rendimiento acumulado. Esa función desaparece con la entrada en vigor del nuevo reglamento.
Un nuevo modelo para el futbol mexicano
La decisión consolida el modelo de estabilidad impulsado por la Liga MX desde la creación de la Liga de Expansión. En la práctica, los movimientos entre categorías dejan de depender del desempeño deportivo y pasan a responder únicamente a decisiones administrativas o corporativas.
El regreso del Atlante a la Primera División ilustra ese nuevo escenario. El histórico club volverá a competir en la Liga MX tras adquirir la plaza del desaparecido Mazatlán, no como resultado de un ascenso obtenido en la cancha, pese a ser uno de los pocos equipos certificados para competir en la máxima categoría.
La oficialización del cambio reabre el debate sobre el modelo de competencia del futbol mexicano. Mientras la Liga argumenta que el esquema ofrece mayor estabilidad financiera para los clubes, los críticos sostienen que elimina uno de los principales incentivos deportivos para los equipos de la división de plata y reduce la meritocracia dentro del sistema profesional.
