Entre mesas ocupadas por algunos de los mejores jugadores universitarios del país, la Universidad Veracruzana descubrió el verdadero valor de su paso por Monterrey. El Campeonato Nacional ANUIES 2026 no dejó medallas para su equipo de tenis de mesa, pero sí una dosis de experiencia que podría marcar el siguiente paso en el desarrollo de la disciplina dentro de la institución.
La diferencia de nivel fue evidente desde los primeros encuentros. Frente a rivales acostumbrados a competir en escenarios de alta exigencia, los representantes veracruzanos encontraron un parámetro real para medir su progreso y comprender hacia dónde deben dirigir su preparación.
El entrenador Juan Carlos Carmona Castro destacó que el torneo permitió a sus jugadores convivir con un entorno competitivo de calidad internacional, una circunstancia poco frecuente en el calendario habitual. Más allá de los resultados inmediatos, el aprendizaje obtenido se convirtió en el principal activo del viaje.
Dentro de la actuación universitaria sobresalió la presencia de dos integrantes del equipo entre los 32 mejores competidores de sus respectivas modalidades. El dato adquiere relevancia considerando la profundidad y el nivel que caracteriza actualmente al tenis de mesa universitario mexicano.
La participación también sirvió para confirmar que el crecimiento deportivo no siempre se refleja en una tabla de posiciones. En disciplinas individuales como el tenis de mesa, el contacto constante con jugadores de mayor experiencia suele acelerar procesos de desarrollo que más adelante terminan traduciéndose en mejores resultados.
Con la temporada nacional concluida, la Universidad Veracruzana ya proyecta el siguiente ciclo. La organización de torneos internos y la detección de nuevos talentos forman parte de una estrategia que busca fortalecer la base del programa, mientras la institución sigue de cerca a los jóvenes veracruzanos que destacan en categorías formativas y podrían incorporarse próximamente a sus representativos.
Monterrey no entregó trofeos para la UV. Sin embargo, dejó una referencia clara sobre el nivel que exige el circuito universitario nacional y el camino que deberá recorrer el equipo para competir cada vez más cerca de los protagonistas.
