Hace cinco años, en el Toyota Stadium de Frisco, Texas, León venció 3-2 a Seattle Sounders y se quedó con la segunda Leagues Cup de la historia. Fue la última vez que un equipo de Liga MX levantó ese trofeo. Desde entonces, Inter Miami, Columbus Crew y Seattle Sounders —tres clubes de la MLS— han ganado las tres ediciones siguientes, sin que ningún mexicano volviera siquiera a pisar una final. Ese dato, más que cualquier otro, es el que pesa sobre los Cuartos de Final que arrancan este martes: Liga MX no perdió la Leagues Cup por accidente, y ahora tiene que demostrar en la cancha que puede recuperarla.
El primer capítulo lo escribe León, precisamente el club que guarda el último recuerdo dorado mexicano en este torneo. Los de Eduardo Fentanes llegan como el mejor equipo de la fase de grupos completa: nueve puntos, tres victorias en tres partidos y una goleada de 3-2 sobre Inter Miami CF en la última jornada, resuelta con un doblete de Daniel Arcila que incluyó el gol de la victoria al minuto 83. Es la mejor versión posible de un equipo que entra a esta eliminatoria como primer sembrado de toda la Liga MX.
Enfrente estará un Real Salt Lake que llegó como cuarto clasificado del lado de la MLS, pero que exhibe un dato que incomoda: acumula 264 minutos consecutivos sin recibir gol y superó a sus tres rivales mexicanos en fase de grupos por un marcador global de 8-1. Bajo la conducción de Pablo Mastroeni —quien ya suma 205 partidos al frente del club desde agosto de 2021—, el Real Salt Lake combina una racha de cuatro juegos sin ganar en la MLS con el mejor impulso defensivo de cualquier equipo estadounidense en este torneo. León y RSL ya se vieron las caras en la Leagues Cup 2023, cuando el equipo de Utah goleó 3-1 en el América First Field. La revancha, esta vez, se juega en cancha neutral: el Dick's Sporting Goods Park de Commerce City, Colorado, este martes a las 8:30 de la noche, hora de la montaña.
América y el fantasma de Columbus
Un día después, el miércoles en el Dignity Health Sports Park de California, el duelo cambia de escala simbólica. Columbus Crew no es un rival cualquiera para medir a la Liga MX contra la MLS: es, literalmente, el campeón defensor de 2024, el club que goleó 3-1 a Los Angeles FC en aquella final y que sigue exhibiendo, según sus propias palabras, "pedigrí de campeón" en este torneo. Pero el Columbus que llega a Cuartos no es el mismo que levantó ese trofeo. Wilfried Nancy, el técnico que construyó ese equipo, se marchó a mitad de temporada para dirigir al Celtic escocés —de donde fue despedido apenas 32 días después—; su reemplazo, Henrik Rydström, fue cesado en mayo tras solo 14 partidos y un arranque pobre de la temporada regular de MLS. Hoy, el conjunto de Ohio llega a los Cuartos de Final con su tercer entrenador del año, el francés Laurent Courtois, todavía con el cargo de interino.
Del otro lado, América vive el proceso inverso: no una crisis, sino una reconstrucción reciente y en apariencia exitosa. André Jardine, el técnico que ganó seis títulos en tres años al frente de las Águilas, dejó el club en junio. Guillermo Almada debutó apenas el 19 de julio, con un triunfo que el propio entrenador uruguayo relativizó: "para América era imperioso ganar, más allá de la forma". Un mes después, América clasificó a Cuartos de Final como segundo mejor equipo de la Liga MX en la fase de grupos, con siete puntos, los mismos que RSL del lado de la MLS.
Ahí está el contraste que define este cruce: un Columbus Crew que sostiene su nombre en la Leagues Cup pese al desorden institucional más agudo del torneo, contra un América que apenas empieza a definir su identidad bajo un nuevo técnico pero que llega sin el ruido de vestidor que sí carga su rival. Son las dos caras de la misma pregunta que ha perseguido a la MLS y a la Liga MX desde 2023: qué liga construye mejor bajo presión, no solo qué liga tiene mejores futbolistas.
Lo que está en juego más allá del resultado
El dato histórico es incómodo para México: desde el rediseño del torneo en 2023, la MLS ha ganado las tres ediciones completas, y en ese lapso ningún club de Liga MX ha vuelto a una final. León y América no solo buscan avanzar a Semifinales; buscan interrumpir una narrativa de tres años consecutivos de superioridad estadounidense en el único torneo que enfrenta a ambas ligas de manera sistemática y con planteles casi completos, no en amistosos de pretemporada ni en cruces aislados de Concachampions.
Para León, ganar significaría confirmar que su temporada perfecta en fase de grupos no fue un espejismo estadístico, sino una muestra real de jerarquía sobre un rival que defiende bien pero que arrastra una racha negativa en su propia liga. Para América, sería la primera gran prueba de fuego de la era Almada contra un equipo que, aunque desordenado en el banquillo, todavía tiene en la cancha a jugadores que ganaron un título continental hace apenas dos años. Ninguno de los dos resultados cerrará el debate sobre qué liga es superior —esa discusión seguirá viva mientras la Leagues Cup exista—, pero martes y miércoles ofrecerán la evidencia más reciente y más completa que existe para intentar responderla.
