Entre 88 embarcaciones llegadas de más de veinte países, el Let it be encontró su lugar entre los protagonistas del Campeonato del Mundo J70 Corinthian. La tripulación del Real Club Náutico Dénia cerró la regata disputada en Marsella con una quinta posición que representa uno de los resultados más destacados de su trayectoria internacional.
La cita reunió a algunas de las mejores tripulaciones amateurs del planeta en una de las clases monotipo más competitivas de la vela moderna. En ese escenario, el equipo español mostró regularidad durante toda la semana para mantenerse cerca de los puestos de honor y terminar dentro del Top 5 mundial.
La embarcación, identificada como ESP 1122, estuvo integrada por los armadores Michael Murray y Marcelo Baltzer, con Juan Calvo a la caña, Sergi Pérez como trimmer de foque y María Bover en labores tácticas. La incorporación de la regatista mallorquina aportó experiencia en la toma de decisiones en un campo de regatas exigente, marcado por cambios constantes de viento y un alto nivel técnico.
Un resultado que confirma una tendencia
Más allá de la clasificación final, el rendimiento del Let it be confirma la progresión de un proyecto que lleva varias temporadas consolidándose en la escena internacional. La embarcación logró mantenerse entre los equipos de cabeza desde las primeras jornadas, evitando errores costosos y navegando con consistencia frente a rivales con amplia experiencia en campeonatos mundiales.
La quinta plaza obtenida en Marsella sitúa al equipo dianense entre las referencias de la categoría Corinthian, reservada a regatistas no profesionales. El resultado adquiere mayor valor al haberse conseguido en aguas que recientemente acogieron las pruebas olímpicas de vela y que son consideradas uno de los escenarios más técnicos del circuito europeo.
La temporada continúa
Tras el éxito en Francia, el calendario internacional no ofrece tregua. El próximo gran reto llegará con el Campeonato de Europa J70 en Barcelona, antes de afrontar en septiembre el Mundial Open de Cascais, Portugal. Dos pruebas que servirán para medir si el impulso conseguido en Marsella puede transformarse en una candidatura estable entre las mejores tripulaciones de la clase.
Por ahora, el mensaje es claro: el Let it be ya no compite únicamente para estar presente. Compite para pelear con los mejores.
