Cada cuatro años cometemos el mismo error: creemos que el Mundial lo gana la camiseta. Que la historia pesa más que el presente. Que las estrellas en el escudo juegan partidos.
No es así.
Los Mundiales modernos los ganan las selecciones que llegan con una combinación casi imposible de encontrar: talento generacional, profundidad de plantilla, estabilidad táctica y jugadores capaces de decidir partidos en un segundo.
Y si hoy me preguntan quiénes son los verdaderos candidatos a levantar la Copa del Mundo en el verano de 2026, tengo una lista corta. Muy corta.
España: el favorito de todos
El Mundial está por iniciar, y el candidato número uno es la selección de España.
No lo digo yo. Modelos estadísticos, casas de apuestas y analistas internacionales coinciden en colocar a La Roja como el principal favorito del torneo.
¿Por qué?
Porque tiene al futbolista que puede marcar una época.
Lamine Yamal no juega como un adolescente de 18 años. Juega como si hubiera disputado tres Mundiales.
Es desequilibrante, creativo, atrevido y, sobre todo, decisivo.
Pero tiene dos enormes problemas. El primero, sus actitudes fuera del campo, cada vez más controversiales y que recuerdan a otros futbolistas que cayeron del cielo. El segundo, su padre, que más que ayudarlo, cada vez que habla o escribe, provoca un huracán.
Sin embargo, el verdadero secreto español está detrás.
Pedri es probablemente el mediocampista más completo del planeta. A su lado aparecen nombres como Rodri, Gavi y Dani Olmo para construir el mediocampo más técnico del torneo.
Si España encuentra gol constante, será el rival a vencer.
Francia: la plantilla más poderosa
Si hablamos únicamente de talento individual, nadie tiene más que Francia.
Nadie.
La gran figura sigue siendo Kylian Mbappé. Hoy más solo que nunca ante el resto de sus compañeros.
A sus 27 años llega al punto exacto donde se cruzan experiencia y plenitud física. Ya fue campeón mundial, ya perdió una final épica y sabe perfectamente lo que significa cargar a una selección entera sobre los hombros.
Pero Francia no vive únicamente de Mbappé.
También aparecen nombres como Ousmane Dembélé, Michael Olise, Désiré Doué y Rayan Cherki en una generación que parece fabricada en laboratorio.
El problema francés nunca ha sido el talento.
Siempre ha sido el equilibrio.
Si encuentra armonía, puede ganar el Mundial sin sorprender a nadie.
Argentina: la última función del rey
No sé si Argentina será campeona. Pero el fan en mí así lo desea.
Lo que sí sé es que nadie quiere enfrentarla.
Porque sigue teniendo algo que ninguna otra selección posee: la mentalidad del campeón vigente.
Y sobre todo porque todavía está ahí.
Lionel Messi.
Quizá ya no corre como antes.
Quizá ya no rompe partidos cada cinco minutos.
Pero sigue viendo espacios que nadie más ve.
Sigue creando magia en cada partido y simplemente sigue siendo el rey.
A su alrededor crecieron futbolistas extraordinarios como Julián Álvarez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Alejandro Garnacho.
Argentina quizá no tenga el plantel más espectacular.
Pero sí tiene la personalidad más fuerte.
Y eso en los Mundiales vale oro.
Brasil: el eterno candidato
Cada Mundial escuchamos lo mismo.
“Brasil no convence.”
“Brasil tiene problemas tácticos.”
“Brasil depende demasiado de sus estrellas.”
Y luego llega a cuartos de final.
Ahora, con Vinícius Júnior y Raphinha como líderes y bajo el mando de Carlo Ancelotti, vuelve a aparecer entre los principales favoritos.
La incógnita será si Brasil logra construir una estructura colectiva a la altura de su talento individual.
Porque talento sobra.
Siempre sobra.
Inglaterra: el gran examen
Pocas selecciones generan tanta expectativa y tantas decepciones como Inglaterra.
Sin embargo, esta generación sí parece diferente.
Jude Bellingham es un fenómeno.
Harry Kane sigue siendo uno de los delanteros más fiables del mundo.
Y el equipo llega con una profundidad que pocas selecciones pueden presumir.
La pregunta es la misma de siempre:
¿Podrá soportar la presión?
Porque en Inglaterra la camiseta pesa más que en cualquier otro lugar.
Los caballos negros
No los pondría como favoritos, pero sí como selecciones capaces de romper cualquier quiniela:
Portugal, liderada por Cristiano Ronaldo y una generación extraordinaria.
Alemania, que nunca puede descartarse.
Países Bajos, quizá el equipo más subestimado del torneo.
Mi ranking hoy
España
Argentina
Francia
Inglaterra
Portugal
Brasil
Y si me obligan a apostar hoy, antes de que ruede el balón en el Azteca, tendría que decir España.
Porque los Mundiales suelen pertenecer a las estrellas.
Pero también a las generaciones.
Y la generación de la Furia Roja parece destinada a escribir su nombre en la historia.
