Durante casi toda la primera mitad, Canadá hizo creer que la historia seguiría escribiéndose a su favor. Presionó alto, obligó a Marruecos a defender cerca de su área y generó las oportunidades más claras. Sin embargo, el fútbol de eliminación directa suele premiar a quien resiste primero y acierta después. Marruecos hizo ambas cosas.
El conjunto dirigido por Mohamed Ouahbi transformó un partido incómodo en una exhibición de contundencia. Tras sobrevivir al dominio inicial del equipo local, encontró la ventaja en una jugada a balón parado que culminó Azzedine Ounahi. A partir de ese momento, el encuentro cambió completamente de dueño.
La experiencia apareció cuando más importaba
Canadá nunca dejó de competir, pero el desgaste físico y el golpe anímico del primer tanto terminaron inclinando el partido. Marruecos comenzó a encontrar espacios al contragolpe y volvió a castigar con otro tanto de Ounahi, quien firmó una actuación histórica al convertirse en el primer futbolista africano en marcar un doblete en una fase de eliminación directa de un Mundial desde 2002.
Ya en el tiempo agregado, Soufiane Rahimi sentenció el 3-0 definitivo, un marcador que quizás luce demasiado amplio para lo que ocurrió durante buena parte del encuentro, pero que refleja la enorme diferencia de eficacia entre ambos equipos.
Canadá se despide con la cabeza en alto
La eliminación no borra el torneo que construyó el conjunto canadiense. Como anfitrión, consiguió la primera victoria mundialista de su historia, superó una ronda de eliminación directa por primera vez y volvió a colocar al fútbol canadiense en el escenario internacional. El proyecto de Jesse Marsch encontró argumentos para mirar al futuro con optimismo, aunque el desenlace haya sido doloroso.
La ausencia de Alphonso Davies volvió a sentirse en los momentos decisivos. Canadá generó situaciones suficientes para competir de tú a tú, pero le faltó ese futbolista capaz de transformar el dominio territorial en goles frente a una de las defensas más sólidas del campeonato.
Marruecos sigue escribiendo su propia historia
Mientras Canadá cierra una participación que impulsará el crecimiento del fútbol en el país, Marruecos continúa consolidándose como una de las grandes historias de este Mundial. Después de eliminar a Países Bajos y ahora dejar fuera al anfitrión canadiense, los Leones del Atlas alcanzaron nuevamente los cuartos de final y confirman que su brillante actuación en Catar 2022 dejó de ser una excepción.
Su siguiente desafío será Francia, en un duelo que pondrá frente a frente a dos selecciones que llegan con argumentos suficientes para pensar en las semifinales. Marruecos ya demostró que sabe competir contra cualquiera; ahora buscará otra noche que amplíe aún más su legado mundialista.
