El primer himno mexicano en Santo Domingo 2026 llegó desde el agua. Melissa Márquez y Aylin Ibarra fueron las encargadas de inaugurar la cosecha dorada de la delegación nacional tras imponerse con autoridad en la final del doble par de remos cortos peso ligero femenil, una victoria que coloca a México en marcha dentro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Sobre los 2,000 metros de la pista instalada en la Presa de Rincón, la embarcación mexicana mantuvo un ritmo sólido durante toda la competencia para cruzar la meta en un tiempo de 7:22.51 minutos. Venezuela terminó en la segunda posición, mientras que Cuba completó el podio.
Un inicio con valor simbólico
Más allá de representar la primera medalla de oro para México en la justa regional, el triunfo adquiere un peso especial porque establece el tono competitivo de una delegación que llega a Santo Domingo con la intención de mantenerse entre las grandes potencias deportivas del área.
En competencias multidisciplinarias, los primeros resultados suelen convertirse en un impulso anímico para el resto del equipo. La victoria de Márquez e Ibarra ofrece precisamente ese efecto: confirma el nivel del remo mexicano y envía un mensaje de confianza al resto de los atletas nacionales que comenzarán actividad durante los próximos días.
Un dominio claro en la final
La dupla mexicana encontró su mejor rendimiento en la parte decisiva del recorrido para asegurar una diferencia suficiente sobre sus principales perseguidoras. El registro de 7:22.51 reflejó una actuación consistente, producto de la sincronización y resistencia que exige una de las pruebas más técnicas del programa de remo.
Con este resultado, México comienza a sumar en el medallero de Santo Domingo 2026 y lo hace con una actuación que combina autoridad deportiva y un fuerte valor simbólico: el primer oro siempre queda en la historia de una edición, y en esta ocasión llevará los nombres de Melissa Márquez y Aylin Ibarra.
