La última jornada terminó con la bandera mexicana en lo más alto del podio. Dos títulos conquistados en las finales de dobles impulsaron a la selección nacional a cerrar su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 como la mejor delegación del bádminton regional.
México concluyó el torneo con nueve medallas: tres de oro, tres de plata y tres de bronce, una producción que además mejora las siete preseas obtenidas en San Salvador 2023 y confirma la continuidad de un programa que sigue marcando el ritmo de la disciplina en Centroamérica y el Caribe.
Dobles, la clave del campeonato
Las dos últimas medallas doradas llegaron en las pruebas por parejas. Miriam Rodríguez y Romina Fregoso dominaron la final femenil al derrotar con autoridad 21-9 y 21-8 a las cubanas Taymara Oropesa y Erly Cabrera.
Poco después, Miriam Rodríguez volvió a subir a lo más alto del podio, ahora junto a Luis Montoya, quien remontó junto a su compañera para vencer 12-21, 21-13 y 21-15 a los guatemaltecos Cristopher Martínez y Diana Corleto en la final de dobles mixtos.
Tres platas completaron el cierre
En individuales, Vanesa García disputó una exigente final frente a Taymara Oropesa y obtuvo la medalla de plata tras caer en tres sets. Luis Montoya también finalizó como subcampeón luego de perder ante el experimentado guatemalteco Kevin Cordón.
La quinta presea del día llegó gracias a Job Castillo y Armando Gaytán, quienes protagonizaron una disputada final de dobles varonil antes de quedarse con la plata frente a la dupla guatemalteca integrada por Cristopher Martínez y Jonathan Solís.
"Venimos de menos a más durante el torneo. Logramos entendernos como pareja y competir por el título. Nos vamos satisfechos por el trabajo realizado", señaló Job Castillo tras concluir la final.
Una hegemonía que se fortalece
Además del número de medallas, México confirmó su dominio regional al finalizar por delante de Guatemala, que obtuvo siete preseas, y Cuba, que cerró con tres. El resultado consolida a la selección nacional como la principal potencia del bádminton centroamericano al inicio del nuevo ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles 2028.
