La cuarta jornada del remo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 dejó una imagen contundente: México volvió a subir al podio una y otra vez para consolidarse como la potencia de la disciplina. Dos medallas de oro, una de plata y un liderazgo cada vez más sólido en el medallero confirmaron el momento que atraviesa la selección nacional.
El momento más significativo llegó con el estreno de la prueba de dos remos sin timonel mixto. Maite Arrillaga y Rafael Mejía aprovecharon la primera edición de la modalidad para escribir su nombre en la historia al convertirse en los primeros campeones centroamericanos, tras detener el cronómetro en 7:39.31 minutos.
Más allá del resultado, la victoria representa un hito para el remo mexicano al conquistar la primera medalla de oro otorgada en esta prueba, una muestra de la capacidad del equipo nacional para adaptarse y competir al máximo nivel en nuevas modalidades internacionales.
La segunda presea dorada llegó gracias al cuarteto integrado por Ximena Castellanos, Melissa Edith Márquez, Ailyn Ibarra y Jennifer De la Rosa, que dominó la final del W4x con un registro de 7:10.97 minutos. Las mexicanas resistieron la presión durante toda la competencia y cerraron con autoridad para subir a lo más alto del podio.
La jornada se completó con una actuación igualmente competitiva del bote masculino de Alexis López, André Simsch, Roberto Ahumada y Miguel Carballo. El equipo peleó hasta los últimos metros frente a Cuba y terminó con la medalla de plata tras registrar 6:23.03 minutos, apenas por detrás de la embarcación cubana.
México mantiene el control del medallero
Con estos resultados, la delegación mexicana alcanzó un total de 11 medallas en el remo: seis de oro, tres de plata y dos de bronce, números que reflejan la consistencia mostrada durante toda la competencia y que mantienen al país como líder absoluto de la disciplina en Santo Domingo.
La última jornada ofrecerá la oportunidad de ampliar esa cosecha, pero el balance ya confirma uno de los desempeños más sólidos del deporte mexicano en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe, impulsado por una combinación de experiencia, renovación generacional y resultados que llegan en prácticamente todas las embarcaciones.
