La rutina terminó entre aplausos y con la satisfacción de haber vuelto a competir de tú a tú contra las mejores selecciones del mundo. México subió nuevamente al podio internacional al conquistar la medalla de bronce en la prueba de equipo acrobático de la Súper Final de la Copa del Mundo de Natación Artística, celebrada en Toronto, Canadá.
El conjunto nacional obtuvo una puntuación de 209.2038 unidades, suficiente para asegurar el tercer lugar detrás de China, que se llevó la medalla de oro con una ejecución prácticamente impecable, y Japón, que volvió a demostrar su consistencia en una de las pruebas más espectaculares de la disciplina.
Una generación que mantiene a México entre las potencias
La escuadra mexicana estuvo integrada por Glenda Inzunza, Regina Alferez, Fernanda Arellano, Daniela Ávila, Miranda Barrera, Itzamary González, Joana Jiménez y Diego Villalobos, además de las reservas Camila Argumedo y Carolina Arzate, bajo la dirección de las entrenadoras Adriana Loftus y Ofelia Pedrero.
Más allá de la medalla, el resultado confirma la estabilidad que ha alcanzado el programa mexicano de natación artística en los últimos años. Lejos de tratarse de una actuación aislada, el equipo ha conseguido mantenerse de forma constante entre los protagonistas del circuito internacional, compitiendo de igual a igual frente a las grandes referencias de este deporte.
Un impulso rumbo al siguiente ciclo olímpico
El podio en Toronto representa un paso importante dentro del proceso de preparación hacia las grandes competencias del ciclo olímpico. En una modalidad donde la dificultad técnica debe combinarse con sincronización, creatividad y precisión, México volvió a demostrar que posee una de las escuelas más competitivas del continente.
Con una nueva medalla mundial en sus vitrinas, la selección mexicana reafirma que el trabajo desarrollado durante los últimos años sigue dando resultados. El desafío ahora será mantener ese nivel frente a rivales como China y Japón, que continúan marcando el estándar internacional, pero ante quienes México ya puede competir con argumentos sólidos.
