El balón volverá a rodar en la Liga MX con un partido cargado de historia. Necaxa y Atlante serán los encargados de abrir el Torneo Apertura 2026 en el Estadio Victoria, un escenario que recibirá el regreso de los Potros de Hierro a la máxima categoría después de doce años de ausencia.
Más allá de inaugurar una nueva temporada, el encuentro revive una de las rivalidades con mayor tradición en el futbol mexicano. Conocido como el "Padre de Todos los Clásicos", el enfrentamiento reúne a dos instituciones que ayudaron a construir los primeros capítulos del profesionalismo en el país y que ahora vuelven a cruzar caminos en Primera División.
Dos proyectos con objetivos distintos
Necaxa busca aprovechar la continuidad del proyecto encabezado por Martín Varini para iniciar el torneo con una victoria en casa y confirmar el crecimiento mostrado durante la pretemporada. Los Rayos aspiran a convertirse en un equipo protagonista después de haber dejado buenas sensaciones en el semestre anterior.
Del otro lado aparece un Atlante renovado, ahora dirigido por Miguel Herrera, que afronta su regreso con la misión de demostrar que pertenece nuevamente a la élite del futbol mexicano. El reto no será menor, pero el club azulgrana llega con el impulso de un ascenso que devolvió a una institución histórica al máximo circuito.
Más que tres puntos
El resultado será importante, pero el simbolismo del encuentro va mucho más allá de la primera jornada. Para Necaxa representa la oportunidad de confirmar sus aspiraciones desde el inicio; para Atlante, el primer paso en una nueva etapa que buscará consolidar su permanencia en Primera División.
Así comienza el Apertura 2026: con un duelo entre dos clubes históricos que vuelven a compartir escenario en la Liga MX y que intentarán escribir un nuevo capítulo de una rivalidad centenaria.
