El Estadio Victoria pasó del silencio a la euforia en cuestión de minutos. Cuando el reloj parecía condenar a Necaxa a dejar escapar puntos en el estreno del Apertura 2026, Miguel "Misa" Pedroza apareció en el tiempo agregado para marcar un gol que primero fue invalidado y después rescatado por el VAR. La revisión, larga y angustiante, terminó confirmando el 2-1 que desató la celebración de los Rayos.
Atlante había construido un debut competitivo en su regreso a la Liga MX. Apenas iniciada la segunda mitad, Eugenio Pizzuto encontró espacio fuera del área y sacó un zurdazo que superó al guardameta necaxista para poner en ventaja a los Potros. El equipo de Miguel Herrera mostró orden y personalidad durante buena parte del encuentro, obligando a los locales a remar contracorriente.
La reacción de Necaxa fue gradual. El conjunto dirigido por Martín Varini aumentó la presión, cargó el juego hacia el área rival y terminó encontrando el empate cuando Julián Carranza convirtió con autoridad un penal provocado por la insistencia ofensiva de los hidrocálidos.
El VAR cambió el desenlace
El cierre fue tan caótico como emocionante. Pedroza empujó el balón a la red en el tiempo agregado, pero el asistente levantó la bandera por una aparente posición adelantada. Mientras Atlante se preparaba para celebrar un punto valioso, la revisión arbitral mantuvo suspendido el desenlace durante varios minutos.
La decisión final cambió la historia del partido. El VAR confirmó que la anotación era válida y el gol subió al marcador para consumar una remontada que premió la insistencia de Necaxa y castigó a un Atlante que estuvo a segundos de rescatar un empate en su esperado regreso a la máxima categoría.
Primer golpe del torneo
Más allá de los tres puntos, Necaxa envía un mensaje importante en la jornada inaugural: encontró la forma de resolver un partido que parecía escaparse y mostró capacidad de reacción bajo presión. Para Atlante, la derrota deja sensaciones encontradas. El rendimiento fue competitivo durante largos lapsos, pero la falta de contundencia para cerrar el encuentro terminó costándole caro.
El Apertura 2026 apenas comienza, pero su primer partido ya dejó una imagen difícil de olvidar: un gol suspendido por el VAR, un estadio conteniendo la respiración y un desenlace que recordó por qué el futbol suele escribir sus mejores historias cuando el reloj parece marcar el final.
