Cuando la última serie rompió en las costas de Sayulita, Oaxaca ya había dejado claro quién manda en el surfing juvenil mexicano. La delegación cerró su participación en la Olimpiada Nacional CONADE 2026 con una cosecha de 26 medallas y el bicampeonato nacional, una confirmación de que el dominio construido en los últimos años está lejos de ser una casualidad.
El equipo oaxaqueño acumuló 10 medallas de oro, siete de plata y nueve de bronce para terminar en la cima del medallero de la disciplina. Más allá de la cifra, el resultado refleja la consolidación de un proyecto deportivo que ha convertido al estado en una potencia dentro de las diferentes modalidades del surf competitivo.
Una generación que marcó diferencia
Entre las actuaciones más destacadas apareció Kalama Jedidiah Stratton Jarquín, quien firmó una actuación histórica al conquistar tres títulos nacionales en la categoría de 12 a 14 años. Su dominio en longboard, tabla corta y rutina libre fue una de las imágenes más contundentes del campeonato.
También sobresalieron Maya Zoé Mateja Tapia e Ilan Chouard Sailly, ambos con dos medallas de oro, mientras que Jaspe Noemí Cruz Soto, Romyna Ramírez Pérez y Linda Coral Monroy Guzmán completaron la lista de campeones nacionales para Oaxaca.
El cierre que aseguró la corona
La jornada final terminó por inclinar definitivamente la balanza. Oaxaca sumó seis oros, dos platas y cinco bronces en el último día de competencia, una producción que dejó sin respuesta al resto de las delegaciones y aseguró el liderato general.
La amplitud del resultado también habla de profundidad. Los podios llegaron en shortboard, longboard, bodyboard y stand up paddle, demostrando que el éxito no depende de una sola generación ni de una modalidad específica.
El bicampeonato representa un paso más en la evolución del surfing oaxaqueño. En un deporte donde las condiciones cambian con cada ola, Oaxaca encontró algo más difícil de conseguir: consistencia. Y esa consistencia volvió a convertirlo en el mejor equipo del país.
