Sergio Pérez confirmó que varias escuderías se han comunicado con su entorno, pero cerró cualquier interpretación inmediata sobre una posible salida de Cadillac. El mexicano reconoció las conversaciones y, en la misma respuesta, aseguró que su decisión no ha cambiado.
“Hemos tenido conversaciones con otros equipos y algunos han estado llamando, pero para mí nada ha cambiado”, explicó Checo. Su postura fue todavía más directa al definir su relación con la escudería: “Veo esto como mi proyecto y quiero formar parte de Cadillac”.
La declaración coloca dos realidades sobre la misma mesa. Pérez sigue generando interés dentro de la parrilla, pero no considera que la primera temporada de Cadillac determine por sí sola el futuro de un proyecto concebido para crecer durante varios años.
Checo exige progreso, no una salida
La continuidad del mexicano no significa conformidad con el rendimiento. Cadillac todavía no ha conseguido los avances esperados y viene de realizar un cambio importante en su estructura con la llegada de Marcin Budkowski como nuevo director de equipo en sustitución de Graeme Lowdon.
Checo terminó en la decimoquinta posición en Zandvoort después de arrancar desde el pit lane. El resultado volvió a evidenciar la distancia que separa a Cadillac de los equipos que compiten en la zona media.
Pérez espera mejoras en el desempeño del monoplaza, pero también en aspectos operativos como las detenciones en pits, la estrategia y la administración de los neumáticos. Su demanda no es ganar inmediatamente, sino construir una base más competitiva para 2027.
Las llamadas de otras escuderías confirman que Checo conserva valor dentro del mercado. Su respuesta, sin embargo, no fue la de un piloto buscando una puerta de salida: fue la de alguien que quiere continuar, pero espera que Cadillac demuestre que el proyecto también puede avanzar al ritmo de sus ambiciones.
