El debut de Esteban Solari al frente de Pumas terminó mucho antes del silbatazo final. Pachuca convirtió Ciudad Universitaria en su escenario, dominó cada tramo del partido y firmó un contundente 3-0 que dejó al descubierto la distancia futbolística entre ambos equipos en el arranque del Apertura 2026.
Los Tuzos tomaron el control desde los primeros minutos. Su presión alta incomodó la salida universitaria y obligó a Pumas a jugar lejos del área rival. La superioridad encontró recompensa cuando Elías Montiel aprovechó un error defensivo para abrir el marcador, una anotación que marcó el rumbo del encuentro.
Lejos de reaccionar, el conjunto auriazul continuó acumulando imprecisiones. Pachuca mantuvo la intensidad y encontró en Salomón Rondón al hombre decisivo de la noche. El delantero venezolano apareció dos veces para ampliar la ventaja y sentenciar un triunfo construido con autoridad, movilidad y eficacia frente al arco.
Pumas intentó responder impulsado por su afición, pero nunca encontró claridad. Keylor Navas evitó una derrota todavía más amplia con varias intervenciones importantes, aunque el dominio hidalguense fue constante y apenas concedió oportunidades de peligro para los locales. El resultado reflejó con fidelidad lo ocurrido sobre el césped.
Un mensaje de Pachuca y muchas preguntas para Pumas
El triunfo fortalece el inicio del proyecto de Jaime Lozano, que presentó un equipo dinámico, ordenado y con una identidad muy clara. Los Tuzos comenzaron el torneo enviando un mensaje al resto de la Liga MX: mantienen el ritmo competitivo que los ha convertido en uno de los planteles más consistentes del futbol mexicano.
Para Pumas, la derrota representa un duro golpe en el estreno de una nueva etapa. El cambio de entrenador todavía requiere tiempo, pero el funcionamiento colectivo dejó más dudas que certezas. Con un calendario exigente por delante, los universitarios necesitarán reaccionar rápidamente para evitar que este tropiezo se convierta en una tendencia.
