Paraguay volvió a demostrar que el orden, la paciencia y la convicción también pueden derribar gigantes. La Albirroja eliminó a Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga, antes de imponerse 4-3 en la tanda de penales en Foxborough.
Alemania asumió el protagonismo desde el inicio con mayor posesión y volumen ofensivo, pero se encontró con una defensa paraguaya que redujo espacios y obligó a buscar soluciones desde fuera del área. Cada avance alemán encontraba respuesta en un equipo sudamericano dispuesto a sufrir sin perder el orden.
Un partido de resistencia y carácter
La selección alemana logró romper el equilibrio y parecía encaminada a la clasificación, pero Paraguay nunca abandonó su plan. Con paciencia encontró el empate y transformó el encuentro en una batalla de desgaste, donde cada recuperación y cada balón dividido acercaban el partido a una definición dramática.
Durante la prórroga, Alemania volvió a asumir la iniciativa, mientras Paraguay apostó por mantenerse firme y esperar el momento oportuno. La resistencia paraguaya terminó llevando el encuentro hasta los penales, el escenario donde la presión cambió completamente de lado.
La tanda que cambia el cuadro del Mundial
Desde los once pasos, Paraguay mostró una serenidad absoluta. Convirtió cuatro de sus disparos y aprovechó el fallo decisivo alemán para cerrar la serie 4-3, desatando la celebración de un equipo que vuelve a instalarse entre los protagonistas del torneo.
La eliminación de Alemania representa una de las primeras grandes sorpresas de la fase de eliminación directa y confirma que el nuevo formato del Mundial ofrece muy poco margen de error. Paraguay, en cambio, sigue construyendo una campaña que combina disciplina táctica, fortaleza mental y una confianza que ahora lo coloca en los octavos de final con la ilusión intacta.
