Pato O’Ward comenzó el domingo como líder de una carrera suspendida y lo terminó con dos trofeos. La lluvia detuvo el programa del sábado después de 90 de las 250 vueltas, obligando a IndyCar a completar dos pruebas en una misma jornada. El mexicano ganó las dos.
Dos carreras, dos caminos hacia la victoria
La competencia originalmente programada para el domingo se disputó primero. O’Ward aprovechó una rápida última parada en pits, navegó mejor que sus rivales entre el tráfico rezagado y superó a Scott McLaughlin por 0.7916 segundos. Ese resultado representó la victoria número 11 de su trayectoria.
Horas después regresó al monoplaza para completar la carrera suspendida desde el sábado. David Malukas tomó el liderato mediante la estrategia, pero una lenta rearrancada le abrió la puerta al mexicano, quien recuperó la primera posición en la vuelta 226 y cruzó la meta 1.7535 segundos por delante del piloto de Penske. Rinus VeeKay completó el podio.
Una marca que sobrevivía desde 1981
O’Ward se convirtió en el primer piloto que gana dos carreras de IndyCar el mismo día desde que Rick Mears consiguió el doblete en Atlanta el 28 de junio de 1981. El segundo triunfo también elevó su cuenta personal a 12 y le permitió superar las 11 victorias de Adrián Fernández como la mayor cifra para un piloto mexicano en la principal categoría de monoplazas norteamericana.
Palou se queda con el campeonato
El domingo también tuvo otro protagonista histórico. Álex Palou terminó quinto en la carrera programada para ese día y décimo en la prueba reanudada, resultado suficiente para asegurar su quinto campeonato de IndyCar y el cuarto de manera consecutiva.
Palou quedó como el tercer piloto con más títulos, detrás de Scott Dixon y A.J. Foyt. O’Ward, mientras tanto, salió de Milwaukee con el fin de semana más contundente de su trayectoria y un récord mexicano que durante más de dos décadas perteneció a Adrián Fernández.
