El momento llegó sin aviso y en el peor —o mejor— instante posible. Guillermo “Memo” Martínez fue llamado a la concentración de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026, y con ello, Pumas pierde a uno de sus recursos más confiables justo cuando la temporada entra en su fase más exigente.
La convocatoria, más que una confirmación definitiva, es una señal. Martínez se metió en la conversación de Javier Aguirre en un grupo donde cada detalle cuenta y donde los lugares aún no están asegurados. Su inclusión responde a algo concreto: capacidad para influir desde el área en contextos de alta presión.
Un llamado que cambia el equilibrio
Para Pumas, el impacto es inmediato. Martínez no era solo un delantero de rotación; era una solución recurrente en partidos cerrados. Sus cinco goles en el torneo no explican del todo su valor: su juego aéreo y lectura dentro del área lo convertían en una variante táctica que ahora desaparece justo antes de la liguilla.
El equipo universitario tendrá que resolver sin él una serie donde cada margen es mínimo. No es casualidad que el propio jugador reconociera que deja al club en una situación complicada. La Selección gana una opción; Pumas pierde una herramienta.
La apuesta de Aguirre
En la lógica de Javier Aguirre, el llamado de Martínez no es un premio, sino una evaluación en vivo. El técnico ha optado por observar perfiles de Liga MX en concentración previa, con la lista final aún abierta. En ese escenario, el delantero de Pumas compite directamente con nombres consolidados y con jugadores que militan en Europa.
Eso cambia la lectura: Martínez no está dentro del Mundial, está peleando por entrar. Y esa diferencia define todo.
Lo que viene
El Mundial será una vitrina, pero antes hay un filtro. Martínez necesita convertir este llamado en algo más que una historia inesperada. Para Pumas, en cambio, la exigencia es inmediata: demostrar que su proyecto no depende de un solo nombre.
Porque si algo deja esta convocatoria, es una doble realidad: el club vuelve a exportar talento a la Selección, pero al mismo tiempo queda expuesto en el momento en que más necesitaba estabilidad.

