Faltaban cinco minutos para el descanso cuando Alí Ávila puso el balón en el punto de penal. La Corregidora, de pie, tenía enfrente la oportunidad de convertir una tarde cualquiera de la Jornada 5 en un mensaje: que el proyecto de Esteban González, apenas siete meses en el cargo, ya no dependía de golpes de suerte para vencer a los grandes. El disparo de Ávila se fue desviado, apenas a los tres minutos de que el árbitro, tras revisión del VAR, expulsara a Diego Barbosa y dejara a Toluca con diez hombres sobre el campo. Ávila falló, y con él se fue la versión más limpia de la historia que Querétaro quería contar esa noche.
Un hombre de más que nunca fue suficiente
Lo que siguió fue una hora larga de fútbol asimétrico que terminó, contra toda lógica de superioridad numérica, favoreciendo al equipo incompleto. Toluca, quinto lugar con 7 puntos antes del silbatazo inicial, se replegó y esperó. Querétaro, octavo con los mismos 7 puntos pero con una racha de tres partidos sin perder, empujó sin encontrar el segundo quiebre que necesitaba. El primero llegó, pero no fue suyo: al minuto 65, Helinho sorprendió con un tiro libre directo que se coló en la portería de Gallos y silenció, por un momento, la ventaja numérica que el local no lograba capitalizar.
Querétaro respondió catorce minutos después. Santiago Homenchenko conectó un cabezazo al 79' que devolvió la esperanza a La Corregidora y, durante un rato, pareció que el equipo de González cobraría al fin la cuenta pendiente: la de un rival que llevaba casi cincuenta minutos jugando con un futbolista menos.
El precio de no cerrar el partido
El empate 1-1 debía ser, en el mejor de los casos para los locales, un peldaño hacia la remontada; en el peor, un resultado defendible ante un rival históricamente superior en el historial reciente —Toluca había goleado 5-0 y 4-0 en encuentros anteriores entre ambos clubes, aunque Querétaro se había cobrado revancha con un 1-0 en el torneo pasado—. No fue ninguna de las dos cosas. En la agonía, Toluca consiguió un penal a favor y Federico Viñas, sin goles hasta ese momento en el Apertura 2026, no perdonó. 2-1 final, y con él la sensación de que Querétaro dejó pasar la oportunidad más clara que tendrá en mucho tiempo de vencer a un candidato jugando con ventaja numérica durante la mayor parte del partido.
Antonio Mohamed, que ha convertido a su Toluca en un equipo que compite incluso mermado —el conjunto llegaba invicto en sus cinco partidos previos al torneo, con un empate 0-0 ante Atlante como último antecedente—, sumó una victoria que vale doble: por los puntos y por la confirmación de un carácter que ya es sello del equipo. La expulsión de Barbosa al 31' pudo haber quebrado el partido en cualquier otro contexto; en este, terminó siendo apenas un obstáculo que su equipo decidió administrar con paciencia hasta el epílogo.
La pregunta que persigue a González
Para Esteban González, el técnico chileno que Querétaro trajo del fútbol de su país tras ser campeón con Coquimbo Unido, el resultado reabre una discusión que él mismo ha puesto sobre la mesa en semanas recientes: la de evitar que su club cargue permanentemente con el título de "equipo chico". Bajo su mando, Gallos había armado una racha de partidos sin perder que alimentaba ese discurso. Pero la métrica que de verdad separa a un equipo que crece de uno que solo resiste no es cuántos partidos deja de perder, sino qué hace cuando el rival juega en inferioridad numérica durante casi toda la segunda mitad. Este sábado, esa prueba salió mal.
La tabla, después de la Jornada 5, deja a Toluca consolidando su lugar entre los primeros cinco del Apertura 2026, mientras Querétaro se queda con la sensación de una ocasión desperdiciada más que con una crisis: los Gallos siguen invictos en sus últimos compromisos y compiten de tú a tú con los de arriba, que es, en el fondo, el objetivo que González se propuso desde que llegó. El problema es que en el fútbol, jugar de tú a tú no siempre se traduce en resultado, y este sábado la diferencia entre ambas cosas tuvo nombre propio: Federico Viñas, al minuto 90, desde los once pasos.
Toluca, mientras tanto, no tiene mucho tiempo para saborear el triunfo: los de Mohamed avanzan a los cuartos de final de la Leagues Cup, donde enfrentarán a Austin FC en el Red Bull Arena de Nueva Jersey, un calendario que pondrá a prueba la profundidad de plantilla que este sábado, con un hombre menos desde el primer tiempo, ya empezó a mostrar sus límites.
