No hubo presión de resultado, ni rueda de prensa masiva, ni el peso de un partido oficial. Lo que Rafa Márquez cerró este jueves 27 de agosto, tras tres días de trabajo, fue algo más modesto en apariencia pero relevante en el fondo: su primer microciclo al mando de la selección mexicana, con una plantilla compuesta exclusivamente por jugadores de Liga MX, sin ningún futbolista europeo en la lista. Es, en los hechos, la primera fotografía real de cómo piensa construir su proyecto el hombre que releva a Javier "Vasco" Aguirre tras el Mundial 2026.
El ejercicio tuvo un objetivo claro: observar de cerca, sin la presión de un microciclo internacional, a jugadores que hasta ahora habían sido nombres en reportes y no futbolistas vistos en persona por el nuevo cuerpo técnico. Nombres como Santiago Sandoval, autor de un gol la semana pasada con Chivas ante Xolos, Isaías Violante del América —un extremo con capacidad de centro que ha llamado la atención de los reportes internos— y el defensor Dani Aguirre, valorado por su salida limpia con el balón aunque actualmente lesionado, aparecen entre los perfiles que Márquez y su cuerpo técnico analizan de cara a las próximas convocatorias.
Un debut condicionado por el calendario
El primer partido oficial de Márquez como técnico llegará el 26 de septiembre, cuando México enfrente a Colombia en un amistoso en Baltimore. Pero ese debut carga con una restricción que no depende de él: la Liga MX, al coincidir esa fecha con la jornada 10 del Apertura 2026, acordó con la federación un límite de solo dos jugadores por equipo para esa convocatoria específica. El presidente de la FMF, Ivar Sisniega, lo explicó sin rodeos: "Es un acuerdo, es solo para un partido de preparación", aclarando que Márquez aceptó la condición y que, a partir de esa fecha, tendrá plena libertad para citar a quien considere. El duelo en el M&T Bank Stadium ya superó las 50 mil entradas vendidas con más de un mes de anticipación, lo que ha llevado a los organizadores a evaluar abrir las secciones superiores de un recinto con capacidad para más de 70 mil espectadores.
Lo que viene después de Baltimore
El duelo ante Colombia es apenas la apertura de una gira más amplia: México visitará después a Perú el 29 de septiembre, a Estados Unidos el 3 de octubre y a Chile el 6 de ese mismo mes, un calendario diseñado para que Márquez empiece a construir, partido a partido, el proyecto que definirá el arranque del nuevo ciclo mexicano rumbo a 2030. La convocatoria oficial para el debut ante Colombia se anunciará en aproximadamente dos semanas, y el propio cuerpo técnico ha adelantado que no esperan más de cinco caras nuevas respecto al último grupo que dirigió Aguirre — una señal de continuidad, más que de ruptura, con el ciclo que cerró el Mundial.
Lo que este microciclo deja, entonces, no es una lista definitiva ni una idea táctica cerrada, sino una intención: Márquez quiere ver con sus propios ojos, antes de decidir, a los jugadores que compitieron en Liga MX mientras la selección se preparaba en Norteamérica. Es un gesto pequeño en el calendario, pero el primero de muchos que definirán, en los próximos meses, la identidad de su selección.
