La espera por la tormenta terminó siendo apenas el primer obstáculo para Monterrey. Después de un largo retraso provocado por la actividad eléctrica sobre Orlando, Rayados debutó en la Leagues Cup 2026 con una derrota de 2-1 frente al Orlando City en un encuentro que dejó más frustraciones que respuestas.
El equipo de Matías Almeyda creyó adelantarse apenas en los primeros minutos con un gol de Roberto de la Rosa, pero la celebración fue anulada por fuera de juego. Esa decisión marcó el tono de una noche en la que el VAR apareció una y otra vez para cambiar el rumbo del partido.
Orlando aprovechó su primera gran oportunidad al minuto 27. Antoine Griezmann atacó el espacio dentro del área y definió con precisión para abrir el marcador, premiando la eficacia del conjunto estadounidense pese a que Monterrey controlaba largos pasajes de la posesión.
La segunda mitad aumentó la tensión. Tyrese Spicer amplió la ventaja desde el punto penal después de una jugada revisada por el videoarbitraje, mientras Rayados veía cómo otro tanto, ahora de Uroš Đurđević, también era invalidado por posición adelantada.
Una noche llena de polémica
Las revisiones arbitrales continuaron condicionando el desarrollo del encuentro. Luis Reyes pasó de una expulsión a una tarjeta amarilla tras la intervención del VAR, y más adelante Monterrey perdió un penal que inicialmente había sido señalado a su favor luego de una nueva revisión en el monitor.
La presión regiomontana aumentó durante el tramo final y Fidel Ambriz llegó a marcar el que parecía acercar a Rayados, aunque nuevamente la anotación fue invalidada por fuera de juego. El descuento definitivo llegó hasta el tiempo agregado con un cabezazo de Hugo Cuypers, insuficiente para cambiar la historia.
El resultado obliga a Monterrey a reaccionar rápidamente si quiere mantenerse con aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda. Más allá del marcador, la sensación que dejó el equipo fue la de haber competido durante largos periodos, pero sin la contundencia necesaria para superar a un Orlando City que aprovechó cada oportunidad y resistió la presión hasta el silbatazo final.
