Ronaldo Nájera había puesto en ventaja al Atlético de San Luis. El partido ante Pachuca se acababa, los tres puntos parecían finalmente asegurados y entonces apareció probablemente la manera más cruel de extender una racha sin ganar.
Carlos Moreno, el portero de Pachuca, subió a rematar un tiro de esquina en tiempo agregado y marcó de cabeza el gol que rescató el empate para los Tuzos.
San Luis estuvo a unos instantes de terminar una sequía que comenzó en abril. Ahora tendrá que intentar hacerlo en un escenario considerablemente más complicado: el Estadio BBVA.
Rayados tiene otra cosa en la cabeza, pero no puede distraerse
Monterrey recibe a los potosinos después de una semana que dejó sensaciones completamente distintas en dos competencias.
En Liga MX viene de perder contra León. En Leagues Cup, en cambio, derrotó 2-1 al Chicago Fire y consiguió el boleto a semifinales.
Y el rival que lo espera ahí cambia inevitablemente la conversación alrededor del partido de este domingo.
América.
Rayados enfrentará al líder invicto de la Liga MX el miércoles por un lugar en la final, por lo que Matías Almeyda tendrá que encontrar el mismo equilibrio que cualquier entrenador busca cuando el calendario coloca un partido aparentemente manejable inmediatamente antes de uno de los compromisos más importantes del semestre.
Una ofensiva que San Luis tendrá que contener
Monterrey llega además con argumentos suficientes para convertir cualquier error potosino en un problema.
Rayados se ha instalado entre los equipos más productivos ofensivamente del Apertura 2026 y cuenta con un Lucas Ocampos que ha comenzado el torneo convertido en una de sus principales referencias de gol.
Para San Luis, eso significa que repetir los problemas para cerrar partidos puede resultar mucho más costoso esta vez.
Cuatro meses esperando una victoria
La última victoria de Atlético de San Luis en Liga MX llegó en abril. Desde entonces, el equipo ha acumulado empates y derrotas mientras varios partidos competitivos terminaron escapándose sin convertirse en los tres puntos que necesitaba.
El empate contra Pachuca llevó esa sensación al extremo. San Luis hizo prácticamente todo lo necesario para ganar y terminó viendo cómo el arquero rival le quitaba la victoria en la última acción.
Ahora la exigencia aumenta.
Para Monterrey, ganar significa recuperar confianza antes de enfrentarse al América y evitar que la Liga MX se convierta en una distracción incómoda antes de la semifinal.
Para San Luis significa algo mucho más sencillo de explicar y mucho más difícil de conseguir: volver a recordar qué se siente ganar.
Uno mira hacia el miércoles. El otro sigue mirando hacia abril.
Los dos necesitan los tres puntos esta noche en el BBVA.
