Hay series de zona que se sienten como una revancha antes de que se lance la primera bola. Toros de Tijuana y Sultanes de Monterrey se citan en la Serie de Campeonato de la Zona Norte con un antecedente pendiente: la última vez que se vieron las caras en esta instancia, en 2022, Sultanes barrió a Toros sin darles opción. Cuatro años después, Tijuana regresa a esa misma serie con un equipo distinto y algo que no tenía entonces: el mejor récord de toda la temporada regular en la zona, 60 victorias por 31 derrotas.
Para llegar hasta aquí, Toros eliminó a Charros de Jalisco en cinco juegos, apoyado en actuaciones dominantes de su rotación abridora. Sultanes, por su parte, superó a Caliente de Durango también en cinco encuentros, con Henry Blanco como guía de un equipo que llega a esta final por tercera ocasión consecutiva y sexta vez en las últimas nueve temporadas — una constancia que habla de la maquinaria regia como una de las franquicias más sólidas del béisbol mexicano de la última década.
El Norte se juega en serio a partir del viernes
La Serie de Campeonato de la Zona Norte arranca este viernes 28 de agosto, en formato de siete juegos: los dos primeros en el Toros Mobil Park de Tijuana, antes de que la serie se traslade al Walmart Park de Monterrey. El ganador se queda con el boleto directo a la Serie del Rey, la final nacional de la LMB. Para Toros, es la oportunidad de romper con el precedente doloroso de 2022; para Sultanes, la posibilidad de consolidar una hegemonía que ya empieza a sentirse generacional.
El Sur, más cerca de definirse
Mientras el Norte apenas comienza su capítulo decisivo, el Sur ya se acerca al desenlace. Guerreros de Oaxaca llegó a la Serie de Campeonato de esa zona tras eliminar a Olmecas de Tabasco, y ahora domina 3-1 frente a Pericos de Puebla, que a su vez había dejado en el camino a Diablos Rojos del México para meterse en esta instancia. La ventaja de Guerreros se construyó, entre otros momentos, sobre una ofensiva que respondió con contundencia desde el primer inning en más de un juego de la serie, con Mel Rojas Jr. como una de las bates más productivas del róster oaxaqueño.
Con esa ventaja, Guerreros necesita solo un triunfo más para sellar su pase a la Serie del Rey, mientras Pericos se juega su permanencia en la postemporada partido a partido, sin margen para un nuevo tropiezo. Es la posición más incómoda de la postemporada: la de un equipo que debe ganar cuatro veces seguidas para sobrevivir.
La foto final que se empieza a dibujar
Si las tendencias actuales se sostienen, la Serie del Rey 2026 podría enfrentar a un campeón del Norte salido de una de las finales más parejas de los últimos años —entre el mejor récord de la fase regular y la franquicia más ganadora reciente de la zona— contra un Guerreros de Oaxaca que llegaría con el impulso de haber resuelto su serie de forma contundente. Para el béisbol mexicano, es el tipo de cruce que promete audiencia: historia reciente contra ambición renovada, en la instancia donde ya no hay margen de error.
