El Universitario ya se preparaba para celebrar la primera victoria de Tigres en el Apertura 2026. La afición había acompañado cada ataque del equipo de Guido Pizarro y el reloj parecía convertirse en el mejor aliado de los felinos. Sin embargo, cuando el partido agonizaba, David Rodríguez sacó un potente zurdazo desde fuera del área para firmar el 2-2 definitivo y convertir una noche que parecía de alivio en otra llena de frustración para los locales.
Tigres salió decidido a borrar la imagen que dejó en la jornada inaugural. Desde los primeros minutos monopolizó la posesión del balón, adelantó líneas y buscó constantemente las bandas para abrir la defensa potosina. El dominio encontró recompensa al minuto 11, cuando un tiro de esquina cobrado por Juan Brunetta terminó con un remate de cabeza de Joaquim que Fernando Gorriarán empujó prácticamente sobre la línea para abrir el marcador.
La ventaja permitió a los universitarios controlar el ritmo del encuentro durante varios minutos. Brunetta asumió el papel de conductor, Diego Lainez ofreció profundidad por el sector derecho y Ozziel Herrera fijó constantemente a los centrales visitantes. Sin embargo, la superioridad territorial nunca se tradujo en una diferencia amplia en el marcador, una situación que terminaría costando muy cara.
San Luis volvió a demostrar personalidad
Lejos de desordenarse, Atlético de San Luis encontró en la pelota detenida una vía para mantenerse con vida. Poco antes del descanso, un tiro de esquina terminó en una serie de rebotes dentro del área hasta que Rafael Llorente encontró el espacio para definir y colocar el empate. El gol cambió completamente el estado de ánimo del partido y devolvió confianza a un equipo que había sufrido durante gran parte del primer tiempo.
El conjunto dirigido por Guillermo Abascal ajustó mejor sus líneas para el complemento. Sebastián Salles-Lamonge comenzó a tener mayor contacto con el balón, Leonardo Flores encontró espacios para conducir y los potosinos lograron equilibrar un encuentro que parecía completamente inclinado hacia los regiomontanos.
La reacción felina parecía suficiente
Tigres recuperó rápidamente la ventaja apenas iniciado el segundo tiempo. Juan Brunetta filtró un pase preciso para Diego Sánchez, quien atacó el espacio con determinación y definió cruzado para colocar el 2-1 al minuto 53. El gol parecía encaminar una noche tranquila para los universitarios y premiaba nuevamente el dominio ofensivo del conjunto regiomontano.
Con el marcador a favor, Tigres tuvo oportunidades suficientes para sentenciar el encuentro. Vladimir Loroña estrelló un remate de cabeza en el travesaño, Brunetta volvió a exigir al guardameta Andrés Sánchez y Juan Pablo Vigón también estuvo cerca de ampliar la ventaja. La falta de contundencia permitió que San Luis siguiera creyendo en el empate.
Guido Pizarro buscó refrescar al equipo con modificaciones desde el banquillo. Alan Franco hizo su debut con la camiseta felina y el equipo mantuvo la iniciativa, aunque comenzó a dejar espacios conforme avanzaban los minutos. La presión alta perdió intensidad y San Luis encontró cada vez más opciones para salir al contragolpe.
El golpe llegó cuando nadie lo esperaba
La insistencia visitante encontró premio al minuto 89. Román Torres condujo el contragolpe y cedió el balón a David Rodríguez, quien controló fuera del área y sacó un zurdazo colocado al ángulo que dejó sin posibilidades a Nahuel Guzmán. El silencio se apoderó del Universitario mientras los jugadores de San Luis celebraban un empate construido a base de paciencia y determinación.
Los minutos finales fueron de desesperación para Tigres. El equipo intentó recuperar la ventaja mediante centros y balones largos, pero la defensa potosina resistió con orden y aseguró un punto que, por la forma en que llegó, terminó teniendo sabor a victoria.
Tigres sigue sin convencer
El empate deja nuevamente interrogantes alrededor del proyecto de Guido Pizarro. Tigres mostró pasajes de buen futbol, dominó largos tramos del partido y generó suficientes oportunidades para ganar con comodidad, pero volvió a carecer de contundencia y dejó escapar una ventaja en los minutos finales, una situación que ya comienza a convertirse en un patrón preocupante.
Brunetta volvió a ser el futbolista más desequilibrante del conjunto regiomontano. Participó en la construcción de los dos goles, distribuyó el juego con criterio y generó constantes problemas a la defensa rival. Fernando Gorriarán también firmó una actuación sólida en el mediocampo, mientras que Diego Sánchez aprovechó su oportunidad con una definición de gran calidad.
En contraste, San Luis encontró respuestas colectivas cuando más las necesitaba. Rafael Llorente y David Rodríguez marcaron los goles, pero el esfuerzo defensivo del equipo fue igualmente determinante para mantenerse con vida durante los momentos de mayor presión. Andrés Sánchez respondió con seguridad bajo los tres postes y la línea defensiva soportó el constante asedio felino.
El 2-2 deja sensaciones completamente distintas para ambos clubes. Tigres suma apenas un punto en dos jornadas y continúa sin encontrar la regularidad que espera su afición. Atlético de San Luis, por su parte, demuestra que tiene argumentos para competir incluso en una de las canchas más complicadas del futbol mexicano. En el Universitario hubo cuatro goles, emociones de principio a fin y una conclusión inevitable: en la Liga MX ningún partido está resuelto hasta que suena el silbatazo final.
