Chivas llega a San Luis Potosí con una pregunta que probablemente acompañará al equipo durante buena parte del Apertura 2026: cómo sustituir los goles que se fueron a Grecia con Armando "Hormiga" González. El delantero dejó Guadalajara para fichar con Olympiacos después de marcar 24 tantos entre el Apertura 2025 y el Clausura 2026, una producción que lo convirtió en la referencia más evidente del ataque rojiblanco.
El Rebaño visita este sábado al Atlético de San Luis a las 17:00 horas del centro de México instalado en la quinta posición y después de empatar 1-1 contra Pachuca. El inicio ha sido suficientemente bueno para colocarlo entre los equipos que persiguen los primeros lugares, pero la salida de González obliga a Gabriel Milito a comprobar que la producción ofensiva puede repartirse entre varias piezas.
San Luis tampoco llega como un rival dispuesto a facilitar el proceso. El equipo de Diego Mejía acaba de derrotar 3-1 a Monterrey en el Estadio BBVA, uno de los resultados más sorprendentes de la jornada anterior, y aparece con suficiente impulso para convertir la visita del Guadalajara en otra oportunidad de escalar posiciones.
La salida de la Hormiga obliga a repartir los goles
González no era solamente el delantero titular. Su capacidad para finalizar jugadas había simplificado durante meses una de las tareas más difíciles para cualquier entrenador: encontrar a un futbolista capaz de convertir buenos momentos colectivos en goles.
Ahora esa responsabilidad tendrá que distribuirse. Roberto Alvarado ya ha mostrado capacidad para aparecer desde segunda línea, mientras Ricardo Marín ofrece una referencia diferente dentro del área. Efraín Álvarez añade creatividad y capacidad para producir desde zonas intermedias, pero el reto de Milito consiste en conseguir que esas piezas generen suficiente volumen para reemplazar una cantidad importante de anotaciones.
La ventaja para Guadalajara es que el equipo no parece depender exclusivamente de un momento individual para competir. Sus resultados recientes han mostrado una estructura más estable, con capacidad para defender ventajas, producir partidos abiertos y responder cuando el rival consigue equilibrar el encuentro.
San Luis llega después de demostrar que puede castigar a cualquiera
La victoria sobre Monterrey cambió la percepción alrededor del equipo potosino. Ganar 3-1 en el BBVA no puede reducirse simplemente a un accidente: San Luis encontró espacios, aprovechó sus oportunidades y castigó a uno de los planteles más profundos del torneo.
Para Chivas, ese antecedente funciona como advertencia. Adelantar demasiadas líneas sin una correcta protección de las pérdidas puede ofrecer a San Luis exactamente el tipo de partido que aprovechó contra Rayados.
Diego Mejía intentará utilizar nuevamente la velocidad en transición y obligar al Rebaño a decidir cuánto riesgo está dispuesto a asumir para controlar la posesión. La respuesta de Milito puede ser especialmente importante ahora que su ataque está aprendiendo a funcionar sin su goleador anterior.
Milito necesita demostrar que el crecimiento es sostenible
Chivas ha conseguido colocarse en la parte alta durante las primeras seis jornadas, pero el verdadero reto de un torneo largo comienza cuando los rivales acumulan suficiente información sobre la propuesta de un equipo y aparecen cambios obligados en la plantilla.
La salida de González es precisamente una de esas pruebas. Si Guadalajara mantiene producción y resultados sin él, el buen inicio dejará de parecer una racha construida alrededor del momento de un delantero y comenzará a adquirir características de proyecto.
Milito también necesita administrar las ausencias y recuperar jugadores progresivamente. Cada modificación altera asociaciones que habían comenzado a funcionar, especialmente en un equipo que depende de coordinación para presionar y recuperar la pelota rápidamente.
Chivas juega también contra la tentación de mirar la tabla
Estar quinto después de seis jornadas permite comenzar a hablar de posiciones, pero todavía es demasiado temprano para convertir la clasificación en el principal objetivo. Lo que realmente necesita el Guadalajara es mantener una regularidad que durante otros torneos desapareció después de buenos tramos.
San Luis representa una prueba útil precisamente porque llega en una situación diferente. El Rebaño parte con mejores números y mayor expectativa, pero el rival llega impulsado después de demostrar que puede derrotar a un favorito.
Una victoria permitiría a Chivas continuar instalado entre los protagonistas y ofrecería la primera respuesta seria sobre la vida después de la Hormiga. Un tropiezo volvería a abrir la discusión sobre cuánto de su producción reciente estaba directamente relacionado con el delantero que ahora juega en Grecia.
El primer examen del ataque sin su gran referencia
Armando González ya comenzó su historia con Olympiacos. Chivas no tiene tiempo para esperar a que aparezca un reemplazo idéntico porque probablemente no existe dentro del plantel.
La solución tendrá que ser colectiva: más presencia de los extremos, llegadas desde segunda línea, mejor producción de los otros delanteros y un reparto de responsabilidades que haga menos predecible al equipo.
San Luis será la primera prueba importante de esa nueva realidad. Guadalajara llega en buen momento y con una posición que invita al optimismo; ahora necesita demostrar que puede conservar ambas cosas después de perder al jugador que convirtió tantas de sus oportunidades en goles.
